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Curso Web 2.0 en la UA. Reflexiones finales

He cambiado mi localización a un albergue en el centro de Valencia, esperando a que llegue el lunes y nos traslademos por fin a la Campus Party (la sexta campus para mí, se hace mayor una). Quería contaros un poco cuáles han sido mis impresiones generales tras terminar el curso La web 2.0: Retos y tecnologías para la Internet de nueva generación.

En primer lugar, podría decir sin exagerar que es el mejor curso de estas características (de corta duración, con conferencias y mesas redondas…) al que he asistido. La mayoría de las conferencias, lejos de resultar aburridas o soporíferas, han sido interesantísimas y divertidas. Muchos de los ponentes eran gente muy conocida en el mundo de la web 2.0 en España y se nota cuándo alguien está contando cosas con conocimientos procedentes de la realidad y de la propia experiencia. La gente de la Universidad de Alicante (la mayoría de los asistentes eran alumnos de la UA) me ha sorprendido con su participación. Tras cada conferencia, en el turno de preguntas, casi se sobrepasaba el tiempo asignado a la charla y no quedaba más remedio que cortar las preguntas. A mí eso de participar la verdad es que me cuesta, nunca suelo preguntar cosas porque soy muy tímida, y más cuando no conozco a ninguno de los presentes, así que admiro a todos los que lo hacen y con preguntas o apreciaciones interesantes además.

En cuanto a mi experiencia personal en el curso, al final ha sido mucho más enriquecedora de lo que me imaginaba en un principio. Resulta que el lunes nos dijeron que teníamos que organizarnos en grupos y preparar una propuesta de proyecto innovador para la web 2.0, escribirla el martes en nuestro blog de la red social y realizar unas votaciones para elegir los mejores proyectos en dos categorías: originalidad e innovación y viabilidad. Yo tenía una idea que había estado rumiando las últimas semanas pero no conocía a nadie así que me puse en un grupo con dos chavales, uno de Valencia (Dani) y otro de Alicante (otro Dani) que también estaban solos. Mi idea, un tanto absurda, la podéis ver aquí, en mi blog del curso. Básicamente es una red social de manualidades de temática geek y un generador online de patrones de punto de cruz (cuando me da por algo…). Sí, yo también pensaba que los dos Danis iban a huir espantados del grupo, pero no.

La cosa es que el proyecto salió elegido el primero en la categoría de originalidad e innovación y el “premio” era exponerlo el viernes delante de los asistentes, de los profes y de Ángel María de Bubok, para que nos dieran consejos y criticaran y tal. Me tocó hablar a mí y como dije antes, soy muy tímida y hablar en público me cuesta un rato. Además, nunca me creo nada de lo que hago así que tiendo a intentar tirar por los suelos mis ideas. Es completamente estúpido, pero es que sé que si intento venderme va a sonar absolutamente ridículo y pretencioso. El caso es que cuando terminamos la presentación, además de unas cuantas críticas, obtuve bastante ánimo de mucha gente para llevar a cabo mi idea. También, gracias a haber salido a exponer y haber llamado un poco la atención, pude hablar con BenKo, cuyo blog leo desde hace bastante tiempo y también con otro puñado de gente interesante. Yo, por mí misma, debido a mi enorme timidez, no me habría acercado a hablar con ellos en la vida xD. Desde luego, si algo he sacado en claro es que tengo que superar mi timidez y mi miedo escénico de una vez por todas.

En fin, creo que no me veo emprendiendo nada en Internet, no por falta de ganas o por miedo, sino porque veo más mi futuro metida en algún laboratorio/despacho haciendo e investigando cosas de mates, que son mi verdadera pasión en la vida. Todo esto de la web 2.0 es muy divertido pero no sé si es para mí, me gusta más la ciencia. De momento, y dado que voy a trabajar el año que viene en mi grupo de investigación preferido de la Universidad de Sevilla (ah, que todavía no he hablado aquí de mi futuro como no-estudiante… ;)), al lado de matemáticos a los que admiro, intentaré hacer alguna cosilla en Internet pero siempre como hobby.

Ahora toca un poco de turismo por la húmeda y sofocante Valencia. ¡Nos vemos en la Campus!

¡El final!

Me ha dado envidia, así que yo también quiero mi entrada sobre el día de hoy.

El tema del vestuario fue divertido. De las presentaciones a las que fui saqué la conclusión de que había alguna regla no escrita sobre ir elegante. Los profes del tribunal llevan lo que les parece pero los pobres que presentan tienen que sudar la gota gorda llevando camisa, chaqueta o ambas. Los que me han visto sabrán que la elegancia, el glamour y la sofisticación no son lo mío. Mi ropa es en general un gran desastre. En mi armario veraniego encuentras vaqueros del Pull & Bear o del Bershka de hace 3 años como mínimo, todos medio destrozados, miles de camisetas de algodón, ensanchadas y también procedentes del emporio Inditex, en su mayoría de color negro y con dibujos estúpidos, un par de faldas hippies y un par de vestidos demasiado cortos para actos académicos. El panorama con respecto al calzado no es mucho más prometedor. Tengo unas zapatillas rojas Converse que han visto días mejores, puesto que las llevo a diario desde hace año y medio, unas merceditas negras de hace 4 años y unos zapatos rojos de charol de hace 2. Me he planteado invertir en unas sandalias por los 43º con los que el clima sevillano nos obsequia. Mi ropero es el resultado de varios años gastando toda la pasta en viajes, cacharros y videojuegos. Qué le vamos a hacer.

Todo esto no me provoca ningún complejo. Hay gente agraciada con una elegancia innata y otros hemos nacido para que los primeros destaquen. Sin embargo, ayer por la tarde me empezó a entrar la inseguridad así que media hora antes de que cerraran las tiendas me hice a la desesperada con una camisa negra con cuello como de kimono japonés que esta mañana me puse con mis vaqueros menos reventados y las merceditas negras. No sé si alguna vez lo he comentado por aquí, pero el caso es que no aparento mucha edad. La gente me pregunta constantemente si hago primero o incluso a qué instituto voy, me piden el DNI a menudo para comprobar mi mayoría de edad y a veces se han producido situaciones divertidas, que podría recopilar en un post. Bueno, esta mañana, cuando me di cuenta de que había cogido una talla demasiado grande para la camisa y me la puse con el resto de ropa, combinado con el corte de pelo excesivo que me hicieron el viernes, el efecto evocaba cualquier cosa excepto profesionalidad ingenieril. Más bien parecía que había robado la ropa de mi madre. En ese punto dejé de mirarme al espejo y me largué a la escuela.

Al llegar allí presa de un ataque de nervios di mi brazo a torcer y permití que 3 compañeros que me encontré en la biblioteca entrasen conmigo en la defensa, que era a las 10:00. A los profes del departamento de Matemática Aplicada pareció gustarles eso de alguien diciendo “contracción de cadenas del complejo de cadenas de K a otro complejo de cadenas H con diferencial nula” sin escupir ni vomitar, por lo que me felicitaron, alabaron a mi tutora y al final aplaudieron todos. Estuvo guay. Luego me largué a por mi tarta y aplacé lo del Smash Bros hasta después de haber dormido un buen rato. Al final, después de un súper paseo en bici por el centro con Jorge, pillé el Super Paper Mario en vez del Smash Bros (todo llegará) y volví a casita. Y aquí sigo, en el sofá, convertida en ingeniera. O bueno, al menos eso creo, porque las notas salen mañana :) Ahora… ¿debería quemar mi armario y empezar a comprarme trajes de ejecutiva agresiva, como a mi compañera de piso Lara le gustaría hacer en cuanto termine la carrera? ¿debería sustituir mi guarra pero práctica mochila rosa por un maletín digno de mi MacBook Pro? ¿debería abandonar mi sueño de tener una cafetería? Uhm… debería, de hecho, actualizar la sección de about.

De momento me largo a jugar a la Wii. Se avecinan tiempos contentos.

Y el final se acerca

A las 6 de la mañana, harta de llevar una hora desde las 5 intentando volver a dormirme, me he levantado y he vuelto a ensayar la presentación, por si un pliegue en el continuo espacio-tiempo había hecho que mis 20 minutos de ayer se redujesen a 15. En menos de dos horas presento mi proyecto fin de carrera. Las últimas semanas han sido puro estrés y nervios, dormir poco, encontrarse mal… mi proyecto ha sido un agobio de principio a fin.

Llevo un par de días yendo a presentaciones de amigos, algunas bien, otras muy bien y alguna con profesores en modo berserk un poco desalentadora. Me han dicho que he tenido suerte con mi tribunal, ya veremos qué sale. De momento, me conformo con pensar en el trozo de tarta que me pienso comer nada más salir, justo antes de pasar por el Game, recoger el Super Smash Bros Brawl para Wii y convertir el wiimote en un apéndice real de mi brazo.

Ayer entregué dos copias de la documentación, que a pesar de que el proyecto en sí me provoque pesadillas, reconozco que me ha quedado bastante bonita. Además de a mi tutora, que ha trabajado casi lo mismo que yo, no ha faltado dedicatoria al FSM. La fe y la devoción, ante todo.

¡Estrés!

Antes de irse a Viena durante todo el mes de abril, mi tutora era inmune a mis sugerencias de presentar el proyecto en septiembre, tan convencida estaba de mis superpoderes y de mi capacidad de trabajo ovina. Durante el mes de abril, yo iba viendo que cuando regresara y examinara lo que estaba hecho y lo que aún quedaba por hacer, todo caería por su propio peso y su fe en mí se desplomaría automáticamente, accediendo así a la entrega del maldito proyecto 3 meses más tarde.

Sin embargo, a mí las cosas rara vez me salen como las planeo, así que la profe en nuestra reunión a principios de mayo, al ver que era completamente imposible tener aquello terminado en un mes y pico, decidió acortarlo. De esta forma, he cambiado un proyecto imposible de terminar para junio por un proyecto posible de acabar para esta convocatoria siempre que te mates 12 horas diarias de aquí a la fecha de entrega. El caso es que el odio que le tengo a la topología digital y al procesamiento de imágenes en general se está haciendo más grande que mi cerebro y ya no me cabe, así que me da que hasta he salido ganando con el cambio. Así de optimista soy.

Al principio mi proyecto era algo que los médicos iban a usar, iban a detectar túneles en resonancias magnéticas con él, ¡iban a salvar vidas con él! Es súper útil, me decía yo, no hay nada hecho de análisis homológico para imágenes reales, es tan útil y tan guay… Vamos, vamos, una cosa… De momento, las imágenes en 3D que uso son tan reales como pueden serlo dos capas de 50×50 píxeles en blanco y negro donde se pintan los ciclos con píxeles rojos, para lo cual necesitas esperar 5 minutos a que se construyan todos los complejos simpliciales, los grafos y un montón de porquerías más. La única vida que va a salvar mi PFC es la mía y la única utilidad que tiene es que yo acabe la carrera.

Por lo demás, la vida me sonríe. Me divierto muchísimo en mi nueva casa con mis Mitbewohnerinen Lara y Elisa, su novio Borja que estaba conmigo en clase y Jorge que nos visita de vez en cuando. En los dos minutos libres al día que me deja el proyecto fantaseo con mi viaje en verano, que de un cuidadosamente planeado con todos los cabos atados viaje a Toronto que me había llevado unas 15 horas organizar, se transformó de repente en un viaje de 3 semanas a Nueva York (ya tengo el billete de avión sacado) a finales de agosto. Este sábado incluso puede que vaya a Granada a un concierto de Calamaro, al que me gustaría poder ver todas las veces posibles antes de que muera por sobredosis (Calamaro, no yo).

En fin, si de aquí a finales de junio no actualizo demasiado será porque estoy agotando mis últimos cartuchos, tratando de terminar algo que engañe lo suficiente al tribunal de proyectos del departamento de Matemática Aplicada como para que me liberen de la ETSII para siempre (aunque yo luego voluntariamente vuelva para trabajar en un grupo de investigación, pero eso lo cuento otro día).

Empezar un proyecto fin de carrera

Cuando dije que igual había hecho el último examen de la carrera estaba en lo cierto. Los planetas se alinearon, los factores se conjugaron y yo he terminado todas las asignaturas de Ingeniería Informática en 3 años y medio, yéndome de erasmus además (vaaaaale, me convalidaron unas cuantas al cambiarme de teleco, pero menos de un curso entero). El segundo cuatrimestre se presenta sólo con las clases de alemán a las que voy por hobby, clases particulares de mates que le doy a un niño de 4º de ESO con síndrome de Peter Pan y largos días por llenar haciendo el proyecto fin de carrera.

Si consigo terminar en junio me sorprenderé a mí misma.

Hace algo menos de un año me ofrecieron un trabajillo para el año que viene en Bruselas. Debido a cambios en el programa Leonardo de prácticas en empresas y la creación de unas becas nuevas llamadas Erasmus prácticas no me va a ser posible hacer ese trabajo, de lo cual me alegré bastante porque cambiaron a última hora todas las condiciones y más que un trabajo parecía explotación mal pagada en una ciudad gris de la que todo el mundo me ha contado cosas feas. A causa de eso, ya no tenía ningún tipo de obligación con respecto al tema del PFC (nada de algoritmos de reconocimiento de voz) por lo que he acabado en un sitio totalmente diferente, llamado departamento de Matemática Aplicada I y tratamiento de imágenes médicas en 3D.

El problema de tener pocas cosas que hacer es que me cuesta mucho ponerme a hacerlas. Llevo 2 semanas básicamente perdiendo el tiempo, con mi mente danzando de un lado a otro y sin empezar nada. Al menos he conseguido definir el tema de mi PFC lo suficiente para darme cuenta que no tengo ni idea del mismo. 18 créditos y 540 horas, son las cifras que se supone que tiene que cumplir mi PFC. 540 horas son muchas horas y cuando lo pienso me agobio aún más. El tema de mi PFC no me apasiona precisamente, lo que ocurre es que me puede servir para cierta beca de doctorado con muy buenas condiciones en la Universidad Técnica de Viena el año que viene y es una opción que a un fan incondicional de Österreich como yo le gusta tener abierta.

Necesito disciplina y empezar de una vez. La parte de madrugar, venir a la Escuela y sentarme delante de los libros y los papers que tengo que leer está superada. A partir de ahí mi cerebro se pierde en cosas más interesantes. Igual convierto esto en un aburrido compendio de matemáticas con las cosas que aprendo y de esta forma tener un aliciente para seguir trabajando a riesgo de perder a mis 10 lectores.

¿Algún consejo de futuros ingenieros que como yo tengan el PFC entre manos?

Cambios de rumbo

El lunes pasado tuve mi primera comida de negocios en un restaurante pijillo de cerca de mi casa. Adopté mi pose de niña buena, tímida y modosita con dos profesores de mi Escuela y mi puede-que-futuro jefe en Bruselas. Me estuvo explicando cuál sería el plan para que trabajara con ellos y en general me gustó bastante. Sería para ir allí en septiembre de 2008 habiendo presentado previamente el proyecto fin de carrera aquí en Sevilla y habiéndolo hecho sobre algún tema de investigación relacionado con el reconocimiento de voz. Además, me exigen obtener la calificación de Matrícula de Honor en el proyecto (el señor de Bruselas usó la expresión “reclutar excelencia” para referirse a su sistema de búsqueda de estudiantes becarios). Según tengo entendido, no es algo descabellado, ya que es un trabajo guiado y controlado por un profesor. Todo esto tiene una serie de consecuencias:

  • Tendría que firmar algunos acuerdos de licencias y de confidencialidad con respecto a mi proyecto. No tengo muy claro cuál es el marco legal de los PFC dentro de la Universidad, pero habría que considerar esos temas.
  • No tengo que renunciar a mi beca Erasmus a Austria, que es para septiembre de este año. Dentro de un par de semanas calculo que tendré terminado todo el papeleo relacionado con la misma. Igual hasta pongo un post recopilatorio para ayudar a futuros erasmus de mi Escuela. Dependerá de mis niveles de altruismo, vagancia y procastinación.
  • Mi director de proyecto sería un profesor del que tengo una opinión muy buena y que me inspira bastante simpatía. Me dio clase de Procesadores de Lenguajes I (a raiz de esa asignatura contactó conmigo para la beca de Bruselas) y me pareció muy ordenado, amable y poco agobiante.

De momento no he tomado una decisión oficial, pero todo apunta a que aprovecharé esta oportunidad. El inconveniente que le veo es que me aleja de mi objetivo inicial de dedicarme a algo relacionado con la Computación Celular con Membranas, que sigue siendo lo que más me gusta y lo que está más relacionado con las matemáticas. Puede que al final me eche atrás y haga otra cosa como proyecto, quién sabe. Mi tutor como alumna interna también me ofreció un trabajo para el año que viene relacionado con las células y aplicado a comunicaciones móviles (o algo así, me lo dijo en un pasillo de forma bastante apresurada) pero aquí en Sevilla y realmente necesito un cambio de aires, por lo que lo rechacé. De todas formas, en ese campo no creo que me falten opciones, puesto que hay muy poca gente interesada en esos temas (a los de mates no les interesa lo suficiente la informática y a los de informática no les interesan lo suficiente las mates) y yo ya parto con un pequeño enchufe. También creo que lo de Bruselas me puede abrir más caminos.

Alejándome ya de estas reflexiones profesionales y académicas, el día 7 de julio voy al concierto de Calamaro + Fito y Fitipaldis en Getafe (Madrid). La entrada ha sido mi regalo de cumpleaños a Jorge (¡felicidades!). Gracias a las malditas casualidades de la vida, una personita a la que estoy deseando ver desde hace tiempo y cuya localización actual es precisamente Getafe, estará ese día volando muy lejos a un sitio poco seguro y nada recomendable. Allí en el concierto estaré también con Gosku. Creo que va a estar bien, además, lo van a grabar y todo, para editar luego un CD o un DVD. Intentaré gritar mucho.

La vida sigue mientras programas un compilador

Así es. Durante más tiempo del que alcanzo a recordar me he estado arrastrando de la cama al centro de cálculo o al ordenador de mi mesa si era fin de semana para programar un compilador para un lenguaje orientado a objetos conocido como L-1, absurdo e inútil en sí mismo. He librado una dura batalla contra un poderoso enemigo, el antipatrón trabajo de PL2 (Procesadores de Lenguajes 2) y su enérgico ejército de Blobs, que por fin ha terminado y en la que me he alzado con la victoria. El trofeo en forma de CD ha sido entregado a mi expresivo profesor hace exactamente 15 minutos.

Llevo desde el lunes por la mañana con el puto trabajo prácticamente acabado, preparada para asestar el golpe mortal, viendo como las 2 horas que calculaba que iba a estar programando los retoques finales se transformaban en 12 una y otra vez, sobreviviendo a base de magdalenas en el CDC, con los nervios totalmente desquiciados, consumiéndome en mi silla giratoria delante de un TFT. No he estado sola, a mí lado podía oir las risas histéricas de mis compañeros cuando descubrían un nuevo caso que no habían considerado en el cálculo de tipos o suplicando la muerte antes que volver a tocar el analizador sintáctico. Ha habido momentos de crisis en los que he estado a punto de rendirme, cuando teníamos que retirar algún cadáver de alguien que caía abatido bajo las lanzas de la generación de código, he pensado que no valía la pena y me he planteado huir. En esos momentos difíciles recordaba a nuestros antepasados, que lucharon por nuestra libertad y programaron el compilador para la máquina basada en registros y eso me daba fuerza y aliento para volver a mi posición.

Ahora todo ha terminado y atrás quedan las clases Java de 1500 líneas, los errores esotéricos de ANTLR, los java.lang.NullPointerException venidos directamente del infierno, la pila infectada de la JVM… Siento que he crecido, que veo el mundo de otra manera, que puedo mirar a los ojos a un TreeParser y llegar hasta el fondo de su alma. He de superar las secuelas, los kilos que he adelgazado, el pelo que perdí durante el ataque de la generación de código de las secuencias, pero aunque el tiempo pase, un trocito de mí nunca volverá a ser igual.

Mientras tanto han pasado cosas que he sentido lejanas y ajenas, de las que puedo destacar cuatro:

  • Juanjo arrancó la pantalla táctil de su nintendo DS pensando que estaba quitándole el protector Hori que era tan genial que no se notaba nada, casi como si no estuviera puesto. Afortunadamente, el método del Corte Inglés swap no le defraudó.
  • Tomé una decisión sobre mi beca Erasmus, en principio desde septiembre hasta febrero podréis leer mis aventuras en Austria, con la nieve, el alemán y la residencia de estudiantes en la que viviré.
  • Me ofrecieron una beca de prácticas en Bruselas sobre la que aún no he tomado una decisión. Dependiendo de cómo acontezcan los próximos días, quizá sustituya mis aventuras en Austria por mis aventuras en Bélgica, sin residencia, con el francés, no sé si con nieve o no, y con un trabajo de mayores de algo de reconocimiento de voz.
  • Y ya que estamos con cosas internacionales, del 22 de julio al 18 de agosto voy a estar en Londres aprendiendo inglés por cortesía del Ministerio de Educación y Ciencia. Diría que también contaré mis aventuras pero no sé si en la casa en la que voy a vivir con una familia inglesa tendré acceso a internet. En caso de que no lo tenga muy fácil, contaré mis aventuras pero en diferido al regresar a España

En los próximos dos días tengo que estudiar todas las asignaturas que abandoné en la trinchera para luchar contra PL2, pero ya no tengo miedo. Ahora que puedo mirar a la muerte sin pestañear, empuñaré mi espada y me enfretaré sin pensármelo a Arquitectura de Sistemas Paralelos y a Ingeniería del Software. Deseadme suerte.

Ubucon Sevilla

11:20. Estoy ahora mismo escribiendo desde una conferencia de la Ubucon que está teniendo lugar en mi Escuela. La Ubucon ésta parece una especie de reunión de desarrolladores y más gente que trabaja en Canonical o que de algún modo está relacionada con Ubuntu. No ha venido prácticamente nadie de mi Escuela, sólo hay gente de fuera. Delante de mí hay sentados un niño y una niña de 14 o 15 años que han levantado la mano cuando han preguntado si alguien hacía “packing”. Puede que tengan más edad pero no estén demasiado desarrollados, que es algo que suele pasar cuando uno se dedica al software libre en vez de a pegarse con otros niños.

13:15. He visto ya un par de conferencias que han estado bastante bien. Luego había café y galletas gratis (y camisetas de Guadalinex para las niñas) y ahora mismo está hablado sobre AMIGU un amigo de la infancia de Jorge (más conocido como “el Humanen”). Veo ya mucha más gente de mi Escuela, casi todos del Sugus. AMIGU parece una especie de programa para automatizar la migración de Windows a Linux (configuraciones de gestores de correo, eMule, etc). Está ahí hablando el tío y me han vuelto a dar ganas de aprender Python. Cuando estuve en una conferencia de Imaginática sobre Django y hablaron sobre él ya me pareció que estábamos hechos el uno para el otro. En fin, esto es procastinar un poco.

Estábamos ahí atentos a ver si nos llevamos a los guiris a comer al Sloppy pero se han esfumado todos. Luego es la conferencia de Ubuntu Women así que seguro que vuelven.

14:00. Ya estamos en la conferencia de Ubuntu Women y están teniendo algunos problemas técnicos para poner la presentación. Han dicho que alguien hable de algo mientras lo arreglan y entonces ha subido una tía que había sonreído a Jorge en la cafetería y de la que teníamos serías dudas sobre su sexualidad porque lucía grandes pechos, melena larga y una camiseta de Google con una O así formando el símbolo ese femenino con una cruz en rosa mientras que el resto de la cara y el cuerpo no eran muy femeninos. Cuando ha subido para hablar de Beryl con una voz sorprendentemente grave, se ha colocado una teta que se le había movido y ha iniciado sesión como “quinn” nuestras dudas se han despejado. Ah, y resulta que es el/la “leader” del proyecto Beryl, lo acabamos de investigar: Beryl Team, quinn_storm.

Parece que no arreglan el problema y que “queen” ya se ha cansado de quemar ventanitas así que nos largan a comer. No sé si nos quedamos sin Ubuntu Women o si la darán luego. De cualquier forma, yo no lo veré porque no estaré por la tarde a causa de múltiples obligaciones domésticas (poner lavadoras, buscar un regalo para mi madre, escribirle una carta y enviarle todo por correo para que le haga ilusión y eso, escaquearme de fregar el baño y correr para intentar superar mi record personal de 37 minutos) y también algunas obligaciones académicas.

Desde aquí os animo a instalaros Ubuntu, es muy chula y muy fácil, os va a gustar más que el Windows ese feo que tenéis. Pensad que si alguien como yo puede usarla cualquier persona o mono bien entrenado puede. Además, le podréis poner a vuestro portátil una pegatina tan molona como ésta que nos han dado:

Pegatina Ubuntu

Imaginática

Como todos mis amigos y compañeros de la universidad andan escribiendo por sus blogs sobre Imaginática, no voy yo a ser menos.

En total he tenido que ir a 30 horas de conferencias y talleres (3 créditos), lo cual ha sido un poco agotador en una semana. He leído muchas opiniones sobre lo aburridas que han sido la mayoría de las conferencias. La verdad es que mis dos primeros días fueron un poquito aburridos porque no pude pillar las conferencias a las que quería ir y me tuve que apuntar a otras que no me interesaban demasiado. Sin embargo, el miércoles y el jueves estuvieron muy bien. Estuve en un taller de Ruby on Rails, que, aunque no me enteré de mucho porque el tío iba bastante deprisa, pude ver más o menos de que iba el tema.

También fui a la conferencia de Mario de J. Pérez Jiménez, mi tutor como alumna interna del departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, sobre máquinas inspiradas en la naturaleza viva. Ésta fue la conferencia que más me gustó, se me hizo corta y todo. Habló un poco sobre la teoría de la complejidad computacional y las clases de complejidad (P, NP y EXP) y luego ya pasó a comentar dos modelos de computación no convencionales: la computación basada en ADN y la computación celular con membranas. Sobre esta última he intentado aprender cosas en el tiempo que llevo siendo alumna interna y es ahora mismo lo que más me interesa de la Informática. Sé que no es muy aplicado y que es muy improbable que algún día se puedan construir máquinas celulares, pero se están haciendo grandes avances para modelar procesos biológicos mediante sistemas P (que son, digamos, el modelo matemático de las máquinas celulares). Esto es muy importante porque permite estudiar por ejemplo cómo evolucionan los tumores y los cánceres. Algún día hablaré más sobre esto, como digo, es lo que más me interesa ahora.

El jueves y el viernes estuve en el taller más chulo de Imaginática, estoy segura. Era un taller para construir un robot, un Walking Bug, que es una especie de hormiga con 4 patas, dos ojitos que son dos leds y con unas antenas que cuando chocan con un obstáculo hacen que el bicho se gire hacia un lado o hacia otro dependiendo de la antena que haya chocado. Estuvimos 2 horas el jueves, en las que nos explicaron cosas de sensores, servomotores, las herramientas que usaríamos, los componentes… Y ya el viernes estuvimos desde las 16:30 hasta casi las 22:00 en un laboratorio intentando montar el cacharro. A este taller, al igual que casi todas las conferencias y restantes talleres, fui con Juanjo, que es un manitas y además le gusta mucho la electrónica (de hecho está estudiando Telecomunicaciones por la rama de Electrónica). También había otros compañeros de clase con los que me llevo muy bien. Fue una tarde divertidísima en la que nos reímos un montón (cuando me quemé el pelo con el soldador, por ejemplo). Ninguno conseguimos que nuestro robot funcionara pero mereció mucho la pena. Nos han dado ganas de apuntarnos al IEEE.

En resumen, me alegro mucho de haber participado en Imaginática. Aunque algunas conferencias fueron aburridas, mi experiencia global ha sido bastante buena y creo que estaba todo muy bien organizado, teniendo en cuenta que es un evento íntegramente organizado por alumnos, con muchísimos participantes y conferencias. La próxima Imaginática yo ya habré acabado la carrera, pero si tengo la oportunidad iré de libre oyente.

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