Igual que puedes desaparecer on-line, me gustaría desaparecer de la realidad. O mejor aún, mutar en otra persona. Si pudiera elegir me convertiría en Joy, de Joy The Baker, y viviría en Los Ángeles siendo una persona adorable obsesionada con las tortitas. O a lo mejor me convertiría en Deb de Smitten Kitchen y entonces viviría en Nueva York, tendría el bebé más mono del planeta, estaría a punto de publicar mi primer libro de recetas y pesar más de 40kg sería tan lógico como respirar. O mejor aún, renacería en Australia, en David de 27b/6 y me dedicaría a no tomarme nada demasiado en serio y a escribir historias como ésta o ésta para provocar ataques de risa en montones de lectores.
Pero como no se puede, sigo por aquí en Londres, desapareciendo sólo on-line e intentando que el tiempo pase deprisa en el molesto mundo real en el que todo el mundo parece tener muy clara su misión y no entender que algunos estamos muy perdidos.
Hola, ¿sigues en el Imperial, o se acabó tu estancia allí con el proyecto que hiciste? Si sigues allí, sólo por curiosidad, ¿cuántos cursos tienes que estar allí?
Un abrazo.
El Imperial se acabó con el proyecto, por suerte :)
Debes ir pensando en poner a la oveja sonriendo… No te haría ningún mal.
Veeeeeeeeenga, tienes que animarte! Te acabas de sacar un master con una notaza y una mención en el proyecto. No te ovides que cuando quieres algo lo consigues y ahora te toca encontrarte.
En vez de leer durante el metro empieza a trazar un esquema mental de como vas a resolver tu puzzle. Hay solución ;)