Ayer me corté. Me quemé. Me golpeé la cabeza con la puerta de un armario de la cocina. Ah sí, y también hice un desastre de examen de Machine Learning con la calculadora que me tocó, que apestaba.
Pero da igual, de mi horno salieron varias docenas de galletas de dos tipos diferentes (las segundas no son venenosas).
Ahora sí, Modal and Temporal Logic, al fin solos tú y yo.

Ánimo muchacha, que ésto se acaba… ¡¡qué pintas tienen las galletas, madre míaaaaaaa!!