6 down, 2 to go

Lo hice. Hice 6 exá­me­nes en 5 días y sobre­viví, sin dema­sia­dos daños cola­te­ra­les ade­más. Abril del 2010 es un mes com­ple­ta­mente fan­tasma en mis recuer­dos. El balance de estas 5 sema­nas, 4 estu­diando (las dos pri­me­ras de forma rela­jada y las dos últi­mas bas­tante a lo bes­tia) y 1 haciendo exá­me­nes que ha durado 3 meses, se podría resu­mir así:

  • He aho­rrado casi ínte­gra­mente mi beca de abril y gran parte de la de marzo (en marzo estuve casi todo el tiempo ence­rrada con cour­se­works y back­ground paper del proyecto)
  • Lo cual me ha dado moti­vos para gas­tarme 135€ en Kling y £30 en el Urban Out­fit­ters de High St. Ken­sing­ton con la excusa de “no paro de estu­diar, merezco con­suelo y premios”.
  • Bajo el pre­texto de “es ener­gía que mi cere­bro nece­sita” he comido una media de 70 gra­mos de cho­co­late al día, hasta he intro­du­cido cho­co­late en mi desayuno.
  • He adel­ga­zado apro­xi­ma­da­mente 1.5kg, lo cual es per­fec­ta­mente com­pa­ti­ble con lo ante­rior si a la vez estu­dias para unos exá­me­nes que hacen que tus neu­ro­nas se vuel­van locas enviando y reci­biendo cas­ca­das de spi­kes y con­su­miendo toda la ener­gía dis­po­ni­ble y ade­más vas al gim­na­sio 5 días por semana desde noviembre.
  • He hecho 6 de mis 8 exá­me­nes, de los cua­les 3 me han salido bien y 3 regu­lar, pero estoy bas­tante segura de que están todos apro­ba­dos. Digo bien por­que es bien de acuerdo a mis actua­les están­da­res de cali­dad. Si hubiese hecho 3 exá­me­nes como ésos en la Uni­ver­si­dad de Sevi­lla me esta­ría tirando de los pelos de lo mal que están.

Nunca antes había pasado tan­tos ner­vios, tenido tanta preo­cu­pa­ción y ya no miedo, si no ver­da­dero terror frente a unos exá­me­nes. Ni siquiera cuando estu­diaba en el Con­ser­va­to­rio y al aca­bar el grado ele­men­tal tuve que hacer los exá­me­nes de sol­feo con tri­bu­nal, lo que impli­caba colo­carte frente a 3 pro­fe­so­res, con la par­ti­tura que te había tocado y can­tar a cape­lla mien­tras ellos te mira­ban y toma­ban notas en sus libre­tas sin hacer el más mínimo comentario.

¿Por qué tanto miedo? Son varios los moti­vos. En pri­mer lugar, estos exá­me­nes son pro­ba­ble­mente los más com­pli­ca­dos a los que me he enfren­tado (obvia­mente qui­tando la fase nacio­nal de la Olim­piada Mate­má­tica y ese tipo de cosas), no tanto como por el con­te­nido como por el tiempo que tie­nes para hacer­los y por las con­di­cio­nes que he tenido para estu­diar. En sólo 2 horas tie­nes que res­pon­der 3 ejer­ci­cios que a mí, en con­di­cio­nes nor­ma­les y que­dán­dome com­ple­ta­mente satis­fe­cha con el resul­tado, me lle­va­ría entre 3 y 4 horas ter­mi­nar. Eso me ha hecho tener que bajar muchí­simo el nivel que me gusta demos­trar en los exá­me­nes, sim­ple­mente por­que no hay tiempo. Ade­más, si te atas­cas en algo estás ven­dido, como me pasó en Com­ple­xity (sí, des­gra­cia­da­mente los algo­rit­mos no deter­mi­nis­tas que usan espa­cio loga­rít­mico para demos­trar que cierta molesta variante de Reacha­bi­lity (RCH) per­te­nece a NL no siem­pre se mate­ria­li­zan en mi mente a la velo­ci­dad del rayo y si te entre­tie­nes pen­sando ya no te da tiempo).

En segundo lugar, he tenido que estu­diar 6 asig­na­tu­ras media­na­mente lar­gas durante 4 sema­nas y luego hacer todos los exá­me­nes de golpe. El domingo antes de empe­zar, inten­taba man­te­ner peno­sa­mente cono­ci­mien­tos de 6 áreas dis­tin­tas en mi cabeza. Recuerdo que cuando empecé a repa­sar la sexta asig­na­tura, le dije a Jorge que sen­ci­lla­mente no podía, mi cere­bro estaba com­ple­ta­mente lleno. Por suerte, me había dejado la mejor para el final.

Y en ter­cer lugar lo más impor­tante: no hay segun­das opor­tu­ni­da­des. Aquí no aprue­bas o sus­pen­des un exa­men, aprue­bas o sus­pen­des el más­ter com­pleto. Tengo que tener un 40% como mínimo en cada asig­na­tura y un 50% entre todas. En mi caso sus­pen­der no sólo implica que todo lo que he hecho hasta ahora no ser­vi­ría para nada, sino que ade­más esta­ría vio­lando las con­di­cio­nes de mi beca de La Caixa, que me obli­gan a fina­li­zar el pro­grama para el que me están dando la pasta, con lo que pro­ba­ble­mente ten­dría que devol­ver­les una suma de dinero que no me ape­tece mucho cal­cu­lar, pero que tiene 5 cifras en libras. Nada de pre­sión, como véis.

Sumar las tres cosas me vale para jus­ti­fi­car que mi estado de ánimo esté desde hace 2 sema­nas osci­lando entre la his­te­ria, la abso­luta depre­sión y el llanto, el ali­vio y la eufo­ria. Mañana me enfrento a Machine Lear­ning, para la que llevo todo este largo fin de semana de May­day estu­diando, y des­pués tengo 8 estu­pen­dos días para dis­fru­tar estu­diando Modal and Tem­po­ral Logic, una de mis favo­ri­tas. Eso sí, aun­que estu­diar tanto tiempo seguido con tanta pre­sión ha sido una mierda, he de admi­tir que nunca me lo había pasado tan bien metida en una biblio­teca. Algu­nas de mis asig­na­tu­ras no podrían ser más guays ni aun­que inclu­ye­sen un capí­tulo sobre bases de cono­ci­miento apli­ca­das a la ela­bo­ra­ción de tarta de zanaho­ria o sobre cómo for­ma­li­zar la semán­tica ope­ra­cio­nal de las rece­tas de helado sin hela­dera para obte­ner un sis­tema correcto y completo.

2 comentarios en 6 down, 2 to go

  1. Un lector dice:

    …aun­que estu­diar tanto tiempo seguido con tanta pre­sión ha sido una mierda, he de admi­tir que nunca me lo había pasado tan bien metida en una biblio­teca. Algu­nas de mis asig­na­tu­ras no podrían ser más guays…

    That’s the secret, niños y niñas… ;-) Aun­que sea un coñazo con­si­gues real­mente entre­te­nerte, y parece que hasta la exte­nua­ción! Estu­diar de tal forma que tus sesio­nes de estu­dio no resul­ten insí­pi­das. Hacer que te interese al máximo.

    La pre­gunta directa sería ¿Y cómo con­se­guir algo así? Per­so­nal­mente la mayo­ría de veces que me toca estu­diar (enten­dido como el acto de ence­rrarte en la biblio­teca, entre libros y echarle horas) no lo logro hacer de ese rato una expe­rien­cia real­mente entre­te­nida. No me gusta estu­diar pero ¿y a quién sí? Tal vez el secreto sea ese, apren­der a dis­fru­tar (de ver­dad) mien­tras estu­dias. Hacer que valga real­mente la pena.

    ¡Qué me per­done Cap­tain Obvious! Fdo.: un medio­cre estu­diante :’( (que para­dó­jica le gusta su carrera –ing. informática-)

  2. Pingback: Rosapolis ** Poniendo un poco de lana en tu vida :: Imperial, at the end of the day

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