Debido a mis tendencias asociales, llevo renegando de Facebook y usándolo lo menos posible desde que me obligaron a hacerme una cuenta mientras estaba de Erasmus porque de lo contrario me vería condenada al ostracismo. El año pasado creo que no entraba en mi cuenta ni una vez al mes. Sin embargo, este año con la cosa de estar en Londres y de que haya grupos de becarios de La Caixa y de estudiantes de mi máster y que la mayoría de las cosas se acaben organizando por ahí, lo estoy usando muchísimo más (y sí, he bloqueado todas las cosas que me llegan de granjas, no quiero vacas ni pollos ni voy a ayudar a nadie a reunir maderos para su establo). No imaginaba que un día tendría que tragarme todos los insultos y quejas que han salido de mi boca sobre esta red social porque me proporcionaría excusas para hornear y para celebrar en general. La culpa es de las empresas de Internet, que se creen súper guays por anunciar sus cosas en Facebook.
Es que resulta que Jorge ha encontrado un trabajo en Londres. Y no un trabajo cualquiera, es un trabajo hecho a medida. En teoría, es un part-time community manager para la página española de una empresa relativamente conocida. En la práctica, tiene que ir 3 días a la semana a una oficina en Oxford Circus a hacer una de las cosas que mejor se le dan, armar jaleo en Internet (que pregunten a Malviviendo), disfruta de más días de descanso que de trabajo semanales, no tiene que temer por problemas derivados de su inglés de 3º del instituto de idiomas y lo mejor de todo, la oferta la encontré yo. Me siento tremendamente orgullosa y feliz porque además le ayudé con la cover letter y el curriculum.
Hoy he estado como 10 horas estudiando Cognitive Robotics (reflejadas en el título del post) intentando compensar la debacle de ayer, y aunque lo celebraremos el viernes yendo al rodaje de IT Crowd y seguro que también el fin de semana, la regla es que no hay que desaprovechar ninguna excusa así que aquí tenéis lo que acabo de sacar del horno a pesar de la hora que es.
Chocolate chocolate chip banana bread, o cómo comer toneladas de chocolate pretendiendo que te estás alimentando de sanísimos plátanos. La foto es muy oscura pero es que la luz de nuestra cocina no merece el nombre de luz.

Enhorabuena de mi parte a Jorge :)
Enhorabuena a los dos!! :-)
Un saludo
¡Gracias!
Es un poco raro que con ese tipo de trabajo no tenga un blog para ponerlo yo, xD
Lo puedes poner en el mío, que es tuyo legalmente…