Muere, maldito 2009

Que­ría escri­bir esto desde hace días pero el hecho de estar portátil-less me limita bas­tante, ya que tengo que des­po­jar al pobre Jorge de la pro­lon­ga­ción de sus manos de la marca Lenovo y eso me hace sen­tir cul­pa­ble. Ahora mismo estoy en uno de los súper labo­ra­to­rios de orde­na­do­res del Depart­ment of Com­pu­ting en un orde­na­dor al que le he cam­biado la dis­tri­bu­ción de teclado a espa­ñol. Aún no tengo un por­tá­til nuevo por­que me lo quiero com­prar aquí (los pre­cios y los des­cuen­tos de edu­ca­ción de Apple en UK son bas­tante mejo­res que en España) y estoy espe­rando a la pre­sen­ta­ción que hará Apple el día 27 de enero y que podría influir en mi deci­sión final.

En fin, al grano. El 2009 ha sido una mierda de año. Es cierto que me han pasado unas cuan­tas cosas bue­nas, no lo puedo negar, que me han pro­por­cio­nado unos días de la ale­gría esa eufó­rica que se acaba apa­gando al poco tiempo, pero en gene­ral, una por­que­ría de 12 meses amar­gada. Ha sido 99% culpa mía y 1% culpa de las cir­cuns­tan­cias, he de admi­tir. Os puedo resu­mir un poco las cosas que he logrado este año:

He hecho deporte 187 días. He lle­vado regu­lar­mente la cuenta (fechas, tipo de acti­vi­dad…), cas­ti­gán­dome a mí misma cuando una semana no cum­plía cual­quiera que fuese enton­ces mi cifra obje­tivo de días. Desde octu­bre, con el gim­na­sio del Impe­rial y la atmós­fera de com­pe­ti­ción extrema que me rodea estoy impo­nién­dome (y cum­pliendo por el momento) unos obje­ti­vos aún más absur­dos. No son absur­dos por hacer mucho deporte (no lo hago ni acabo exte­nuada ni nada por el estilo), lo son por el con­trol obse­sivo que aplico.

Con­cre­ta­mente a final de diciem­bre, he alcan­zado un peso de 44.7 Kg, lo que con 1.64 m. me sitúa en un IMC de 16.6. Existe un este­ro­tipo de paciente con anore­xia: mujer joven con baja auto­es­tima, per­fec­cio­nista y bri­llante aca­dé­mi­ca­mente. No estoy diciendo que yo sea o que me haya vuelto anoré­xica, creo que afor­tu­na­da­mente dejé atrás todo eso hace unos cuan­tos años ya. Pero no he parado de per­der peso desde hace mucho tiempo y la ver­dad es que no veo la forma de pararlo o de engor­dar de alguna forma. He adop­tado como única posi­ble la ima­gen de chica con gafas, cuerpo fla­cu­cho y mochila, con aspecto débil, que apa­renta al menos 5 años de los que tiene en reali­dad. Y no puedo des­pe­garme de ella por­que si lo hiciera, sería como si hubiera dejado de ser yo, a pesar de que esa “yo” dis­fruta de una salud asquerosa.

Empecé a estu­diar en una de esas uni­ver­si­da­des de élite que salen en los perió­di­cos. Lo que he apren­dido de ellas hasta ahora es que te inten­tan ago­biar y asus­tar lo máximo posi­ble (y que luego no es para tanto), que la mayo­ría de estu­dian­tes tie­nen pro­ba­ble­mente simi­la­res pro­ble­mas psi­co­ló­gi­cos a los míos y que es com­pli­cado no sen­tirse infe­rior o man­te­ner un nivel de auto­es­tima nor­mal cuando se está rodeado de gente tan bri­llante. El lugar ideal para mí.

Pode­mos sumar algu­nos peque­ños logros de los que sí me siento orgu­llosa, como haber per­dido la ver­güenza a andar des­nuda por un ves­tua­rio y ducharme en las duchas ésas que no tie­nen cor­tina ni nada y están todas jun­tas en una habi­ta­ción, mejo­rar muchí­simo mi nivel de ale­mán, haber dado cla­ses en la uni­ver­si­dad y haberlo hecho bien de verdad…

El pasado 2 de enero, alguien de mi fami­lia deci­dió que era buena idea morir así que por la tarde intentó sui­ci­darse. Fue la gota que colmó el vaso del 2009 y la guinda a la peor navi­dad de mi vida. Así que se acabó. El 2010 no puede ser peor. Mi único pro­pó­sito de año nuevo es dejar de con­cen­trar todas mis ener­gías en con­ver­tir la poca grasa que me queda en músculo, en lle­var un estricto con­trol de todos mis movi­mien­tos o en des­ta­car aca­dé­mi­ca­mente para reci­bir pal­ma­di­tas en la cabeza de gente que no me conoce y a la que real­mente no le importo lo más mínimo y empe­zar a con­cen­trar­las en las cosas que real­mente impor­tan, y con­tri­bu­yen a la feli­ci­dad de uno, por­que está claro que esas no son (para mí al menos). El pri­mer paso es ave­ri­guar cuá­les son… and I don’t have a clue.

6 comentarios en Muere, maldito 2009

  1. molino dice:

    Hola…gracias por tenerme enla­zada. A ver si tengo un rato y te leo. He visto la entrada de libros 2009, has leído los mis­mos que yo..49.

    Suerte con el 2010.

  2. adobo dice:

    Vaya, espero que el 2010 te deje mejor sabor de boca.

    De todas for­mas algo posi­tivo debe haber habido en 2009, eso seguro. ¡Anímate!

  3. Un lector dice:

    Tam­poco estás tan flaca como para men­tar a esa epi­dé­mica pala­bra anore­xia. Fit­ness y una buena ali­men­ta­ción. Lo com­pli­cado es la ali­men­ta­ción, segu­ra­mente te ven­dría bien ponerte en manos de un die­tista. Con la rutina sana y ajus­tada a tus (ima­gino caó­ti­cos) hora­rios más los capri­chos que te pue­dan ape­te­cer de tanto en tanto durante la semana, unido al ejer­ci­cio (del que debe­rías dis­fru­tar, que eso no has dicho si lo haces por pura “auto-obligación” o qué ¿entre­nas sola o acom­pa­ñada?) sema­nal creo que no te esta­rías cui­dando muy bien.

    ¿Jorge y tú no vivís jun­tos? ¿Qué piensa él de todo esto? Espero que te anime mucho. Saludos

  4. Paula dice:

    Per­don por mi invi­si­bi­li­dad en el vuelo el otro dia. Me encon­tre a 3 per­so­nas mas y estaba un poco blo­queada ya que en situa­cio­nes de ese tipo me vuelvo total­mente anti­so­cial. Me hubiera gus­tado veros al salir pero creo que reco­gis­teis las male­tas antes que yo, por­que no os vi por nin­guna parte.

    Res­pecto a tu post, me siento igual que tu solo que al reves: 2009 ha sido para mi un ano horri­ble pero por el des­con­trol que ha supuesto. Mis pro­po­si­tos para 2010 son vol­verme un poco mas orga­ni­zada para por ejem­plo dejar de cenar sand­wi­ches por­que no me ape­tece pisar la asque­rosa cocina de mi resi­den­cia o evi­tar por todos los medios que mis apun­tes sean hojas de papel pres­ta­das que ter­mino doblando en cuar­tos, metiendo en el bolso, y olvi­dando para siem­pre.
    De todas for­mas, creo que he estado donde tu estas ahora, y mi unico con­sejo –si lo acep­tas– es que te olvi­des de bus­car las cosas que real­mente impor­tan, por­que creo que esas nadie sabe cua­les son. Sim­ple­mente, rela­jate y disfruta.

    Por ultimo, ya se que esta­mos todos muy ocu­pa­dos todo el tiempo, pero me gus­ta­ria que nos vie­ra­mos. Avi­same cuando ten­gais un hueco.

  5. Pingback: Rosapolis ** Poniendo un poco de lana en tu vida :: Mi fin de semana, de bizcocho a engendro

  6. Pingback: Rosapolis ** Poniendo un poco de lana en tu vida :: In pasta we trust

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>