Cosas que echo de menos
Después de mi post anterior, contando cosas que me estaban gustando de la universidad a la que voy, me apetecía escribir algo sobre cosas que llevo echando de menos casi desde el principio. Y no, no me refiero a la comida española. Afortunadamente, me adapto de forma casi inmediata a las comidas de los lugares a los que voy, supongo que porque soy la persona menos exigente que conozco para la comida. Eso es otra de mis historias, en todos los pisos compartidos en los que he vivido, yo era esa compañera a la que todos los demás daban (quedaría mejor “arrojaban”) sobras que ya no querían, fruta demasiado madura para gustos delicados, rebanadas exteriores del pan bimbo… Es ciertamente humillante pero no puedo cambiar lo que soy. En fin, a lo que iba, cosas que echo mucho de menos en Londres (aparte de lo obvio, el sol y el buen tiempo):
- La bicicleta. Esto es de lo que más, después de un año usándola en exclusiva como medio de transporte urbano. En Londres no es que sea imposible, pero … En el centro los carriles bicis son casi inexistentes, los coches y autobuses conducen como locos, por la izquierda y por carriles muy estrechos. A eso hay que sumarle además la lluvia, el viento y la oscuridad. Conozco bien mis habilidades como ciclista y sé que la imagen de mí intentándolo iría directamente a la versión humana de The bunny suicides. Puesto que vivo (y vivía, durante mis primeras 5 semanas en Londres) relativamente cerca de los sitios a los que tengo que ir, mi medio de transporte aquí son los pies. Caminar con las distancias de Londres me desespera (¡es TAN lento!) así que acabo yendo a todos sitios medio corriendo. He desarrollado un nuevo ritmo de paseo denominado velocidad de Londres, que consiste en andar lo más rápido que puedo justo un poco por debajo de ritmo al que ya me tendría que poner a correr para que no fuese doloroso. Como resultado llego a mi destino sudando y si me encuentro con alguien tengo que inventar excusas sobre la prisa tan terrible que tengo. Tarde o temprano me hartaré y arriesgaré mi vida sobre dos ruedas conseguidas en eBay.
- El reciclaje. Y no es que España sea ahora el paraíso del reciclaje y la ecología, no, pero es que aquí es para tomárselo a risa. Para empezar, el concepto de contenedores en los que separar la basura no es del agrado de los londinenses, puesto que una gran mayoría de la gente que vive en casas sigue dejando la basura a pie de calle, haciendo que todo apeste a primera hora de la mañana. A menos que vivas en un bloque de pisos, lo más corriente es que no tengas otro modo de deshacerte de tu basura. ¿Cómo reciclas entonces? Pues bien, aquí todas las cosas reciclables (papel, cartón, vidrio, plásticos, envases…) van juntas, clasificadas como “mixed recycling”. El truco está en usar unas bolsas naranjas especiales (que el ayuntamiento reparte en packs de 26 cada 3 meses), etiquetadas como tal para toda esa basura y dejarlas junto al resto de tus bolsas en la acera. No cualquier día, porque ese tipo de bolsas sólo se recogen 1 o 2 veces por semana en días y horas concretos. Si vives en un bloque de pisos (mi caso), la basura la tienes que tirar en cubos o contenedores situados en alguna zona interna del propio bloque. Para reciclar, has de usar unas bolsas especiales azules, hermanas de las naranjas para las casas. Ahora bien, en mi bloque por ejemplo, se supone que tenemos que pedirle las bolsas al portero. Cuando llegué no quedaban bolsas en el piso, no podía encontrar al portero y ninguno de los vecinos a los que pregunté sabía nada sobre reciclar (what? recycling? do you want to recycle?). Tras 10 días acumulando cosas reciclables y buscando al portero o contenedores, descubrí que podías conseguir bolsas de emergencia en bibliotecas así que después de perder media mañana me hice con unas 7 u 8 bolsas en la biblioteca municipal de Bayswater. Por el camino encontré dos contenedores de mixed recycling pero estaban cerrados con candados (¡alguien podría reciclar por su cuenta sin usar las bolsas reglamentarias!). En Sevilla reciclar es tan fácil como bajar la bolsa y tirarla al sitio adecuado, en Austria y en Alemania si no reciclas eres prácticamente un criminal y aquí casi tienes que pedir permiso y rellenar formnularios para que te dejen hacerlo. Este tipo de artículos no son ninguna sorpresa.
- Mi antiguo piso. Aunque me hubiese mudado a cualquier otra parte, probablemente seguiría echándolo de menos. Era el mejor en el que estado durante 7 años compartiendo casas y el que habito ahora en Londres no le llega ni al primer peldaño de la escalera. La habitación doble enfrente de los Kensington Gardens que compartimos Jorge yo es enorme, la hemos dejado muy bonita y tenemos el proyector, la Wii y todo eso, pero todos los muebles son muy viejos, el resto del piso también es viejo, a nuestros compañeros apenas los vemos y la limpieza está por debajo de mis exigentes estándares. Pero quitando los detalles prácticos, a los que al fin y al cabo me acostumbro muy deprisa si cumplen unos mínimos (os recuerdo que viví dos meses y medio en el infierno), lo que realmente echo de menos es a
- mis antiguos compañeros, especialmente a mis buenos amigos Elisa y Borja. No es que hiciéramos cosas del otro mundo juntos, pero era muy divertido: ver capítulos de How I met your mother, The IT Crowd o pelis chorras en el proyector comiendo cacahuetes con miel y espaguetis picafresa, jugar al Smashbros en la Wii hasta que Borja entraba en cólera, hacer tartas que luego eran devoradas en menos de 2 días… Desde aquí me gustaría aprovechar para agradecerles, no sólo a ellos sino también a Álvaro, Juanito y Mariu, la fiesta tan chula de despedida que nos hicieron a Jorge y a mí antes de venirnos. Os dejo un una pequeña muestra de la misma para terminar este post tan larguísimo :)

¿A que son geniales las tartas y los regalitos de ganchillo que nos hizo Eli?






2 respuestas a “Cosas que echo de menos”
Lo del reciclaje no me lo acabo de creer, pensaba que en España eramos los más desastrosos. He escuchado a mucha gente decir: “Da igual separar la basura, si luego ellos lo juntan todo y luego lo separan” ¬¬
Yo tambien echo de menos que andeis por aquí para ver pelis y para hacer tartas con muuuucho colorante, ese gran invento para el mundo de la repostería. Ahora voy a ver “Hotel para perros” y no entiendo muy bien porque, pero no hay nadie que quiera acompañarme XD.
Besitos y cuidado, piensa bien esa idea de comprar una bici en eBay, que vas a acabar llena de moratones. :)
Escrito por Elisa el 18-10-2009 a las 15:24 |
Yo también os echo de menos, el último año ha sido como estar en una serie de TV, solo pasaban cosas absurdas.
Ahora tomo fideos chinos y tengo unas ganas horrorosas de entrar en la repesca del Evento Blog XD.
Un abrazo.
Escrito por Borja el 18-10-2009 a las 15:53 |
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