Commemoration Day y eventos varios
El miércoles pasado no hubo clases y estuve trabajando en el Royal Albert Hall, ayudando con las ceremonias del Commemoration Day del Imperial, que son básicamente la graduación de los que acabaron la carrera en el 2009. Mi trabajo, si es que se le puede llamar así porque estuvo muy entretenido, consistió en repartir bolsas con panfletos y merchandising del Imperial a los graduados. Me daban una envidia terrible, todos súper elegantes con sus togas, sus ramos de flores y globos y sus engalanadas familias haciéndose fotos enfrente del Royal Albert Hall y del Albert Memorial. En la ETSII el equivalente a la ceremonia de graduación es una lectura de las estadísticas anuales en el salón de actos y la entrega de un pin con el escudo de la Escuela. Nada de togas ni birretes ni ceremonia multitudinaria en un teatro emblemático, un rollo. Peeeero, si todo va bien, en mayo de 2011 podré estar ahí con mi toga en las Postgraduate Awards.
Tras cumplir con mi deber y repartir todas las bolsas, me dirigí a un pequeño evento de bienvenida del British Council para sus estudiantes internacionales becados. Aunque mi beca es de La Caixa, en realidad es conjunta con el British Council. Cuando leí la invitación por encima ignoré la parte en la que ponía “Dress code: smart casual” y me presenté allí llamando la atención con vaqueros de pitillo y zapatillas Converse. No obstante me dejaron entrar y aparte de conseguir comida y bebida gratis, me reencontré con algunos de los otros becarios de La Caixa en Londres. Eso no lo he contado aquí, pero en septiembre La Caixa y el British Council nos organizaron una reunión de 3 días, todos los becarios de Reino Unido juntos en Londres y nos mimaron que no veas. Nos alojaron en un hotel de Covent Garden, nos llevaron a comer a restaurantes muy ricos y a ver el musical de Los Miserables, entre otras actividades y visitas. Ahí fue cuando conocí a la mayoría. La verdad es que después de hablar con ellos me convencí mucho más de lo que mola el Imperial College comparado con las otras universidades. A excepción de una chica que estudia en SOAS y contaba maravillas de ella, el resto tenían sus pequeñas quejas.
Como prueba de que el Imperial es la universidad donde querríais estar, os quería contar que el jueves por la noche Jorge y yo fuimos a la Chocolate Party que orgnizaba la Fairtrade Society. Había muchos tipos distintos de chocolates para probar, todos fairtrade, café, té y la genuina Ubuntu cola, pero lo más guayísimo de todo eran dos fuentes de chocolate (tengo que tener una de esas instalada en mi salón de los videojuegos cuando sea mayor) y un plato lleno de trozos de plátano y marshmallows para mojar. Los marshmallows son nuestras esponjitas de toda la vida, que en las pelis de dibujos animados subtituladas en mexicano se llamaban malvaviscos. ¿No os comía la curiosidad de pequeños cuando los personajes se ponían a asar malvaviscos alrededor de una hoguera en un campamento o a comer chocolate con malvaviscos sobre qué sería o a qué sabría ese manjar secreto? ¡A mí sí! Y después de haberlos probado por primera vez sumergidos en chocolate fundido, me pregunto cómo he podido vivir tantos años comiendo esponjitas tal cual. Este martes tengo otra fiestecilla parecida, de la Chocolate Society, llamada “A chocolate affair” pero no pone nada de chocolate fountains en el cartel. Con semejante agenda, la verdad es que es una suerte estar genéticamente incapacitada para aborrecer el chocolate.

El viernes pasado volví a Londres y empecé mi vida de verdad. Una parte importante de ella es la universidad en la que voy a estudiar durante los siguientes 12 meses. Según ciertas tablas que hay por ahí y que tanto gustan a los americanos y a mi madre, The Imperial College of Science, Technology and Medicine es la 




