Liebe Grüße aus Wien

Por alguna razón, me cuesta muchí­simo ponerme a escri­bir en Rosa­po­lis mien­tras hago mi vida nor­mal en Sevi­lla, por muchas cosas bue­nas o malas que me ocu­rran. De ese modo, acabo aban­do­nando el blog durante meses y ahora, que por casua­li­da­des de la vida me hallo en un des­pa­cho de la TU Wien (Uni­ver­si­dad Téc­nica de Viena) me siento obli­gada a resu­mir lo que he estado haciendo desde febrero. No es pro­pia­mente el estar en Sevi­lla lo que me des­mo­tiva para escri­bir, en parte se debe a lo ocu­pada que he estado (gra­cias a la incom­pe­ten­cia de algún irres­pon­sa­ble que otro) y en parte a que toda la gente que me importa está cerca de mí y por tanto satu­rada de infor­ma­ción sobre mi vida. Así intere­san­tes, se me ocu­rren 4 cosas que contar:

El acon­te­ci­miento impor­tante número 1 tuvo lugar a fina­les de febrero, cuando me com­pré una bici de segunda mano chu­lí­sima. Desde enton­ces, se ha con­ver­tido en algo com­ple­ta­mente indis­pen­sa­ble en mi vida. Ade­más de usarla como único medio de trans­porte, en cuanto puedo me escapo a dar vuel­tas por las pre­cio­sas calles del cen­tro de Sevi­lla. Nunca me canso. Aquí en Viena, gra­cias a su genial Vie­na­bici, ya me he pro­cu­rado trans­porte sobre 2 rue­das al módico pre­cio de 1€.

El acon­te­ci­miento impor­tante número 2 lo titulo “El juego de la vida”. El 13 de marzo mi abuelo materno se murió. No sé mane­jar estas situa­cio­nes, no estoy acos­tum­brada. En vez de llo­rar, me entró una espe­cie de hiper­ac­ti­vi­dad y ansia por tra­ba­jar y pasé toda la noche en el tana­to­rio con el por­tá­til redac­tando e imple­men­tando un enun­ciado de una prác­tica para Inte­li­gen­cia Arti­fi­cial II. Estaba muy ins­pi­rada, como véis. El resto del fin de semana lo pasé redac­tando una por­que­ría de artículo para las actas del 7º Brains­tor­ming. Mi desilu­sión por la inves­ti­ga­ción y por la uni­ver­si­dad en gene­ral está alcan­zando máxi­mos his­tó­ri­cos últimamente.

Los acon­te­ci­mien­tos impor­tan­tes número 3 y 4 con­sis­tie­ron res­pec­ti­va­mente en reci­bir el pre­mio Real Maes­tranza de Caba­lle­ría de Sevi­lla al mejor expe­diente de la ETS. de Inge­nie­ría Infor­má­tica de la pro­mo­ción 2007/08 y en reco­ger ofi­cial­mente mi beca de La Caixa de la mano del Rey. El pri­mero de los actos fue la cosa más cas­tiza a la que creo que he asis­tido y asis­tiré en toda mi vida, con deci­ros que era en una carpa en mitad de la plaza de toros de Sevi­lla y que entre­ga­ban tam­bién los pre­mios a los triun­fa­do­res de la feria de Abril… Como reco­ger el pre­mio impli­caba reco­ger un che­que a mi nom­bre y un mon­tón de comida gra­tis tras el acto, me tra­gué todos mis prin­ci­pios anti­tau­ri­nos y me lo pasé pipa. Con res­pecto al segundo, he de con­fe­sar en público y por escrito, aún a riesgo de aver­gon­zar y hacer bajar la cabeza a algu­nos acé­rri­mos repu­bli­ca­nos miem­bros de mi fami­lia y ami­gos, que me hizo infi­nita ilu­sión. Desde que empecé a estu­diar la carrera, soñaba con ser capaz de con­se­guir un pre­mio, una beca, una meda­lla olím­pica, ganar unas elec­cio­nes… algo, lo que sea, que impli­case tener una foto dán­dole la mano al Rey para col­garla en mi futuro des­pa­cho o en mi futura cafetería/pastelería. Bueno, aún no la tengo, pero me la tie­nen que enviar los de La Caixa.

En fin, espero que con el verano que tengo por delante, en el que a lo sumo pasaré 15 días en España, no ser tan desas­tre como para pegarme otra vez más de 3 meses sin escri­bir un mise­ra­ble post.

6 comentarios en Liebe Grüße aus Wien

  1. Gosku dice:

    1. Mola. Creo que mi bici ha sido la mejor com­pra que hecho desde que estoy en Sevi­lla con dife­ren­cia. Ojalá la hubiera tenido cuando vivía en triana. La vida es otra sin tener que mon­tarse en un auto­bús cada vez que quie­res des­pla­zarte al cen­tro o a cual­quier parte, y Sevi­lla debe­ría estar orgu­llosa de tener por fin un carril bici.

    2. Se me dan muy mal los pésa­mes, por eso no te había dicho nada. La muerte es un tema esca­broso que cada uno afronta de manera dife­rente. Si te ayuda, creo que cuando una per­sona muere con la edad que tenía tu abuelo se debe­ría con­si­de­rar la muerte como ley de vida, como el final de un ciclo natu­ral, y no como una tra­ge­dia, pues estoy seguro de que tu abuelo vivió mucho y feliz durante largo tiempo.

    3 y 4. Ya te lo he dicho, pero enho­ra­buena otra vez. Yo soy uno de tus ami­gos repu­bli­ca­nos, pero entiendo que pueda hacerte ilu­sión reci­bir un pre­mio del rey, no por­que te lo dé él, sino por el reco­no­ci­miento que ello conlleva.

    ¿Qué haces en Viena?

  2. adobo dice:

    Enho­ra­buena por todos los logros que vas con­si­guiendo (tardo menos en decir ‘todos’ que en escri­bir­los :-). Ya se echaba de menos que escri­bie­ras algo!

    Res­pecto a lo de tu abuelo, me pasa como a Gosku; no soy capaz de usar una de las fra­ses hechas habi­tua­les, así que sólo me sale decirte que ánimo.

  3. Belén dice:

    Rosa qué vida más intere­sante la tuya ;)! Tie­nes que estar muy orgu­llosa de tu tra­bajo, pre­mios así no se con­si­guen todos los días!

    A ver si te vemos un día y nos lo cuen­tas con deta­lle, que seguro que tie­nes anéc­do­tas :P.

    Un besito muy fuerte y enhorabuena!

  4. Rosa dice:

    El truco para hacer que la vida de uno parezca más intere­sante es tirarse 3 meses sin sol­tar prenda y luego decir un par de cosas de golpe… así suena más guay. Os ase­guro que mi día a día es extre­ma­da­mente abu­rrido xD

    @Gosku, en Viena estoy en teo­ría, teniendo “reunio­nes cien­tí­fi­cas” y en la prác­tica… ya te pue­des imaginar.

  5. Antonio dice:

    Hola, Rosa. En pri­mer lugar, siento mucho lo de tu abuelo. Supongo que esta­ría muy orgu­lloso de ti. En segundo lugar, Que­ría feli­ci­tarte por esos pre­mios y pre­gun­tarte por qué no anun­ciaste las cere­mo­nias antes de que ocu­rrie­ran. Me hubiera gus­tado estar allí y hacerte alguna foto. Espero que alguien te las haya hecho y las pon­gas en fli­ckr. Gra­cias por escri­bir de vez en cuando. Se echa de menos tu son­risa en la ETSII.

  6. Rosa dice:

    Hola Anto­nio, gra­cias por tu ama­ble comen­ta­rio. Lo cierto es que a las cere­mo­nias éstas sólo se podía ir con invi­ta­ción (nos daban un número bas­tante pequeño, 4 y 2, res­pec­ti­va­mente) así que aun­que lo hubiera anun­ciado… Ade­más, la de La Caixa era en Bar­ce­lona. Por otra parte, me hicie­ron fotos, menuda es mi madre xD Y sí, he puesto algu­nas en mi cuenta de Fli­ckr, están eti­que­ta­das con real­maes­tranza y lacaixa (bus­cando en mi gale­ría, claro).

    Nada, muchas gra­cias a todos por leerme :)

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