Sí, me presento de nuevo, sin pizca de vergüenza por haber desaparecido durante casi dos meses. El motivo naturalmente es el Evento Blog 08, donde me encuentro en este preciso instante. Si bien es triste acudir al mismo sin tener un blog, acudir habiendo abandonado uno no tiene perdón de Dios. Por supuesto tengo todas las excusas del mundo, basadas a partes iguales en vagancia y carga de trabajo inhumana. Aunque todos los que tienen un mínimo interés en mi vida ya se han informado de qué hago por sus propios medios, aprovecho mi post de la vuelta para poner una lista resumen, de ésas tan horribles, de mis actividades pasadas, presentes y futuras.
- Volví de Nueva York, sí. Creía que esto estaba claro pero después de que un par de personas se sorprendieran al verme en Sevilla porque me hacían en la gran manzana, no está de más aclararlo. El Ministerio me subvencionaba 3 semanas, así que 3 semanas estuve. Llegué el 15 de septiembre por la mañana y con un jetlag brutal, me fui a trabajar ese mismo día…
- … porque en esta época de crisis, en la que la gente anda por ahí en paro, yo tengo no uno, sino dos trabajos. El primero, que es el que va destruyendo poco a poco mis neuronas, es de investigadora en el grupo de Computación Natural del departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial. De momento me estoy hinchando de biología de sistemas y algoritmos estocásticos, unas 8 horas al día. Cuando vea mi nombre en un paper o en un congreso, consideraré que ha valido la pena, pero hasta entonces me autocompadezco, frustro y lamento. Mi segundo trabajo es bastante más guay, me han contratado como profe sustituta en el departamento y este cuatrimestre estoy dando nada más y nada menos que Teoría de la Computabilidad, una de mis asignaturas más adoradas de la carrera, a un grupo de 2º. Mis alumnos no parecen exactamente muy interesados, la Universidad de Sevilla es antigua pero no súper prestigiosa y las clases son en un aula y no bajo un árbol con kiwis y galletas, pero es un primer pasito hacia uno de mis trabajos soñados.
- Aunque mis dos trabajos juntos suman casi 50 horas semanales, me dejé convencer por Mario, el director de mi grupo de investigación y el profesor al que más he admirado en mi vida, para matricularme del doctorado en Lógica, Compuación e Inteligencia Artificial. Además, como no quiero que se me olvide el alemán, sigo yendo a clases en el instituto de idiomas de la uni, este año hago 4º y mi profe, Norbert, es un músico con aspecto de indio apache que ha vivido en un montón de países diferentes y habla 4 o 5 idiomas.
- En septiembre conseguí embaucar al comité de selección de la Obra Social La Caixa en una entrevista que me hicieron en Madrid, gracias a lo cual me dieron una beca de postgrado para estudiar un máster en Gran Bretaña el curso que viene. Mi siguiente paso es hacer creer a los del Imperial College de Londres que serán los tipos más afortunados del mundo si me aceptan entre sus alumnos del máster en Advanced Computing. Si al final descubren mi mediocridad y no me admiten, me quitarán también la beca, ¿alguna eminencia científica entre los lectores que me quiera firmar una carta de referencia?
- Y bueno, el resto del tiempo leo, juego a videojuegos, veo alguna series en inglés, voy al gimnasio a hacer spinning o salgo a correr y sigo haciendo chorradas de punto de cruz y tartas mientras escribo post mentales y me siento culpable por no trasladarlos nunca a la realidad.
En medio de toda mi frenética actividad, durmiendo como máximo 6 horas al día, me paro a veces a pensar que estoy siguiendo un complicado camino en dirección contraria a la felicidad. Mis niveles de autoexigencia y perfeccionismo están alcanzando máximos históricos. No sólo tengo que hacer mi trabajo perfecto, sino que tengo que hablar alemán, practicar inglés, conseguir que me acepten en el Imperial, hacer deporte regularmente, mantener mi peso en 50kg o por debajo, ser la mejor en los cursos de doctorado… además por supuesto de ser alguien interesante que lee, juega a videojuegos, está al día en temas de internet y tecnología y acude a eventos como éste en el que estoy sentada. En cada empresa que acometo tomo como referencia a gente mejor que yo, de modo que me siento inferior durante todo el proceso y nunca celebro ningún triunfo. Anstrengend.