Archivo de Agosto, 2008

Wha?

El “bar ruso” al que Jorge me dijo que íbamos a ir era en realidad un club de jazz del Greenwich Village, llamado Cafe Wha?. El concierto, que no era de jazz, estuvo bastante chulo y las bebidas, aunque caras, también. Tenemos pendiente visitar el barrio, junto con el East Village que es donde está nuestra escuela de inglés, más a fondo durante el día porque parece muy bonito. Es donde se supone que vivían los de Friends :)

Al día siguiente, tras levantarnos con gran esfuerzo para ir a las 3 últimas horas de inglés de la semana, nos fuimos a pasear por Chelsea y el Meatpacking District. Una de las cosas chulas que hay por allí, si te gusta la comida gourmet, es el Chelsea Market. Está enfrente de una gran tienda Apple, en la planta baja de un edificio enorme que era la fábrica de las galletas Nabisco (creadora de las oreo). Hay unas 25 tiendas de alimentación, cada cual más apetecible, en un entorno industrial de ladrillo y metal.

La zona del Meatpacking District es rara, las calles son como de piedra y mucho menos turísticas que el resto de sitios por donde hemos estado. Me recordaban más a Europa. Antes era un sitio bastante sórdido, la calle principal era un matadero y la prostitución ejercida por transexuales estaba a la orden del día. Ahora está lleno de tiendas y restaurantes de diseño. Cosas de las modas.

Después de comer en un sitio en el que toda la comida tenía soja, nos fuimos al MoMA porque resulta que los viernes de 16:00 a 20:00 es gratis entrar. Aún así, hay que conseguir un ticket que ponga $0.0 y la cola daba la vuelta a la manzana. En la tienda del museo Jorge se compró el reloj más guayísimo de la historia, aunque sus bordes pinchan.

Reloj pixelado

Hoy, día feliz sin clase, nos fuimos al Upper West Side y al museo de Historial Natural, donde nos hemos tirado gran parte del día y aún así no hemos conseguido verlo entero. El resto del tiempo hemos paseado bastante, por allí cerca hay edificios famosillos, como el Dakota, donde se cargaron a John Lennon. Lo más destacable es el cupcake (¿hay palabra en español para cupcake?) que me comí por la tarde, en la pastelería Magnolia, que estaba por la zona. Estaba tan bueno que al llegar me puse a investigar por Internet y resulta que es muy famosa en la ciudad, por ser de los primeros sitios que hacían cupcakes en Nueva York pero sobre todo por salir en varios capítulos de Sexo en Nueva York. Hasta forma parte del tour turístico Sex in the City que hay. Qué cosas.


Helado, fortuna y templos budistas

Definitivamente, las cosas con 13 años impresionan más y parecen mucho más enormes y espectaculares que a los 24. Recordaba la visita a la ONU muchísimo más especial de lo que ayer fue. En fin, había que repetirla, de cualquier forma.

El día de hoy ha resultado bastante más interesante. Después de clase, fuimos caminando por el Soho hasta Little Italy y Chinatown. Lo de Little Italy es básicamente una calle, Mulberry St, que está petada de turistas, tiendas de souvenirs y restaurantes italianos. Lo más guay es que al seguir andando por ella, de forma totalmente abrupta, aterrizas en una especie de planeta distinto llamado Chinatown. Es como otro mundo. Hay muchos turistas, sí, pero las calles, llenas de carteles en chino, de puestos con frutas extrañísimas y por supuesto, de chinos, son algo para ver.

Allí en Chinatown teníamos un destino en mente, la famosa Chinatown Ice Cream Factory, considerada por algunos la mejor heladería de Nueva York. Como adicta a los helados que soy, ya había investigado, qué creíais. Tengo por ahí apuntados los mejores cupcakes y los mejores muffins ;) Allí nos pedimos un helado de té verde y otro de judías azuki, que son una especie de cosa dulce. La carta de sabores es enorme y bastante original (sésamo, gengibre o calabaza, por ejemplo).

Chinatown Ice Cream Factory

Muy cerca hay un parque chulísimo, el Columbus Park, con mesas y bancos. Cuando llegamos estaba súper concurrido, lleno de abuelitas chinas jugando a las cartas y hombres chinos jugando al mah-jongg. Después de eso pasamos por un templo budista, donde donando $1 podías coger un papelito para conocer tu fortuna. Esto es lo que me salió:

No. 12

Probability of Success: Excellent

Work hard so that your dream will come true, though it may seem difficult for you.

You may soon shape the whole nation’s view, or design a space ship for its crew.

Ahí se ve plasmado mi futuro como líder de masas ovinas. A Jorge le salió esto otro:

No. 47

Probability of Success: Poor

The world is full of traps which cause many mishaps.

Don’t sail and get aground nor run circling around.

Como podéis ver, los papelitos estos son sinceros. Podían haber escrito cosas buenas en todos pero no, prefieren que uno afronte la cruda realidad.

Tras conocer nuestro destino, decidimos volver andando cruzando el puente de Brooklyn. Ahora volveremos a Manhattan porque hemos quedado con unos coreanos y japoneses de la clase de Jorge para ir a un bar ruso, confirmando lo cosmopolita que es esta ciudad. Mañana os contaré.

Columbus Park

Frozen Grand Central

Uno de los sitios a los que fuimos ayer es una estación de trenes enorme, una de las más grandes del mundo, que se llama Grand Central Terminal. Está en Park Avenue y es un edificio muy bonito. Hay siempre un montón de gente corriendo de un lado para otro porque cada día pasa por allí más de medio millón de viajeros. Cuando entramos, Jorge se acordó inmediatamente de haber visto el sitio antes en un vídeo de youtube genial, que quería enseñar aquí.


Los que lo han organizado se llaman Improv Everywhere y son un grupo de gente que organiza “misiones” para provocar un poco de caos e hilaridad en lugares públicos. En su página web podéis ver todas las misiones ejecutadas hasta el momento, algunas no tienen desperdicio. La primera que hay, Human Mirror, en el que un montón de parejas de gemelos vestidos igual se sientan en el metro, uno en frente del otro, llenando un vagón, es alucinante. Nos hemos apuntado a una lista de correo que tienen, por si organizan alguna cosa mientras estamos aquí, para ir.

En fin, en un rato me largo a las clases de inglés. Esta tarde tenemos pensado visitar la sede de la ONU. La otra vez que estuve en Nueva York, hace 10 años, fue lo que más me impresionó de las cosas que vi a toda prisa en 4 días.

Burguer Joint y Subway experiences

Hoy ha sido un día interesante. Hicimos nuestra maniobra de aproximación a la taquilla de TKTS, que es un sitio donde se pueden sacar entradas reducidas para el mismo día para las funciones de Broadway (está en Times Square) pero llegamos demasiado tarde así que decidimos dejarlo para otro día e ir a comer a un sitio que venía en mi guía del Lonely Planet y que en nuestra escuela anunciaban como el lugar donde encontrar las mejores hamburguesas de Nueva York. El sitio en cuestión se llama Burguer Joint y está escondido en el hotel Le Parker Meridien.

La verdad es que nos costó encontrarlo porque eso de entrar en el vestíbulo de un hotel de súper lujo de la sexta avenida a buscar un local grasiento de hamburguesas era raro, pero sí, estaba allí, escondido tras una cortina al lado de una de las recepciones. Era un sitio diminuto, con una gran ventana a la cocina para pedir. Iban directos al grano, con sólo dos o tres cosas para elegir. Nosotros nos pedimos dos hamburguesas con queso y limonada (unos $9 cada uno). Yo no soy una gran fan de las hamburguesas y de hecho la última creo que me la comí hace un par de años así que no dispongo de mucha información para comparar, pero lo de hoy ha sido sin duda la mejor hamburguesa que he probado nunca. La carne sabía igual que sabe un buen filete de ternera, la lechuga estaba fresca y crujiente… Nos las acabamos mirando los premios que tenían colgados por las paredes, los pósters y las fotos de gente famosilla que había pasado por allí. Es un sitio muy chulo. Me encantaría saber la historia de por qué está ahí oculto, algo del tipo “no quisieron vender el local a los de Le Parker Meridien y éstos acabaron construyendo un hotel gigantesco de 5 estrellas alrededor”. Tendremos que ir a comernos otra hamburguesa para preguntar ^^

Burguer Junction
Burguer Junction (interior)

Después de comer y andar varias horas, decidimos volver a la resi. Mientras subíamos las escaleras del metro en nuestra estación de Brooklyn, pensaba yo que ya le íbamos cogiendo el truco al subway y acostumbrándonos a sus enormes diferencias con los metros europeos, cuando Jorge me empezó a dar en el brazo y a susurrar “¡un hombre desnudo, un hombre desnudo!”. Sin tener tiempo a entender lo que me decía, levanté la vista y sí, allí estaba, andando tranquilamente como Dios lo trajo al mundo, con su ropa en la mano. Por suerte nos libramos de subir con él en el ascensor porque un policía apareció y le hizo vestirse. Los neoyorquinos de alrededor nuestro sonreían y hacían algún comentario, así que no debe de ser un suceso tan normal.

Mirando hacia arriba

Como podéis suponer, el avión no se cayó y llegamos medianamente enteros a nuestro destino. Por cierto, el metro de Nueva York tiene como cien años y es realmente tercermundista. Nuestra residencia, que está en Brooklyn pero a dos estaciones de Manhattan, parece un hotel. Había algún tipo de problema técnico y ayer sólo teníamos agua caliente, justo al revés de lo que ocurre siempre. Esta mañana ha sido como si me estuviese duchando en el infierno.

A juego con la residencia, nuestra escuela Kaplan en el East Village es muy pija, con un ambiente como de corporación. Hoy, que era el orientation day, se han pegado 5 horas para explicarnos todo, hacernos un examen de nivel larguísimo (una simulación reducida del TOEIC) y darnos un súper desayuno con fruta, bagels, muffins y zumo (he tirado un vaso de zumo dos veces en la moqueta del auditorio, ya he conseguido que me conozcan todos los profes). Mañana empezamos las clases.

Después de eso nos hemos puesto a andar, andar y andar durante 7 horas. Hemos mirado mucho hacia arriba y hecho muchas fotos. Luego hemos subido al metro, sólo nos hemos equivocado una vez y al llegar a la resi volvíamos a tener agua fría. La primera impresión ha sido buena a pesar de la humedad y el calor. Aunque la ciudad es un poco estresante, está bastante sucia y no huele demasiado bien en muchos sitios, creo que estas tres semanas prometen. Ahora toca dormir :)

Cerca de la Quinta Av.

Despedida con miedo a volar

Me dirijo a vosotros desde el glamuroso hostal Arti I localizado en la Gran Vía de Madrid. Hoy ha sido un día en el que nos hemos reconciliado con esta ciudad (la odiábamos oficialmente por nuestras últimas visitas, tremendamente accidentadas a causa de las obras) con un paseo de unas tres horas por el centro. Me gusta mucho la Plaza Mayor y alrededores pero la gente del metro me sigue pareciendo más infeliz que en otros sitios.

El motivo por el que estamos aquí no es hacer turismo por la capital, si no nuestro avión a Nueva York, que sale mañana temprano de Barajas. Bueno, en realidad son dos aviones, tenemos que cambiar de avión en Frankfurt porque nuestra compañía es Lufthansa, lo que hace el viaje unas cuantas horas más largo de la cuenta. Por cosas de la vida y de las alianzas éstas entre compañías aéreas, ha querido el destino que nuestro primer vuelo (Madrid-Frankfurt) sea operado por Spanair. Los recientes y desgraciados acontecimientos me influyen y sugestionan así que en dos días cualquier ilusión por el viaje se ha transformado en histeria y paranoya. Por supuesto, hemos investigado todos los modelos de aviones de la flota de Spanair (el siniestrado y el nuestro son distintos), revisado la base de datos de la Aviation Safety Network, analizado meticulosamente estadísticas de los últimos 20 años referentes a la serie MD-80, leído foros de fanáticos de aviones…

Toda la gente con la que hablo me pregunta si me da miedo y tal y yo les digo que sí. Entonces me dicen que ahora es menos probable porque tendrán más cuidado con todo y si lo pienso objetivamente es cierto, pero la subjetividad humana es malvada y manipuladora. De momento he tratado de convencer a Jorge arguyendo complots para hundir Spanair basados en sabotear aviones y fingir haber perdido mi pasaporte (a causa de lo cual casi perdemos el tren que nos ha traído a Madrid). Mañana me veo gritando que hay un problema en el filange izquierdo y provocando un motín entre los pasajeros.

Actualizando

Voy a actualizar el blog a Wordpress 2.6.1, que ya iba tocando, y a modificar el tema por otro que he estado haciendo a ratos. Espero no destruir nada, pero si algo no funciona o lo hace de una forma rara, es por eso.

Ea

Parece que esto ya está, sólo me queda arreglar un par de cosillas menores (uhm… y añadir alguna sección de contacto en algún lado, si es que…). Bueno, ¿qué os parece el nuevo diseño? Críticas, consejos, ideas o insultos, en los comentarios.

Purity

Este es un post dedicado a mi amigo Joaquín, al que llevo bastante tiempo sin ver. Se trata de una de mis tiras preferidas de xkcd.

xkcd-Purity

Ahora, a ver documentales de Nueva York y leer guías. La cuenta atrás ha comenzado.

La vida es corta pero ancha

Ayer a las cuatro más o menos nos subimos al coche, yo sin saber aún a dónde nos dirigíamos y al cabo de dos horas entramos en un pueblo de Extremadura llamado Almendralejo. Mis datos sobre la sorpresa se reducían a una bolsa de aseo y algo de abrigo en una mochila, lo de Almendralejo no era nada revelador. Dimos unas cuantas vueltas y llegamos a un hotel en el centro, un tanto lujoso, al lado del estadio del Extremadura. Estábamos en la recepción recogiendo la llave de la habitación cuando apareció por el vestíbulo Andrés Calamaro. Ahí fue cuando Jorge me enseñó las entradas del concierto. ¡Yo no sabía que ayer empezaba la gira en un pueblo tan perdido!

Después de subir a la habitación con cama orgiástica king size, donde seguro que se alojaban los jugadores de fútbol en los tiempos en los que el Extremadura andaba por primera división, bajamos de nuevo y pillamos a Calamaro subiendo con sus músicos a la furgoneta, con su matera y todo en la mano. Llegamos tarde y ya se había hecho fotos con los 8 o 9 fans que pululaban por la puerta del hotel y nos dio mucha vergüenza acercarnos a menos de 3 o 4 metros :(

Andrés Calamaro subiendo a su furgo

Después de eso nos fuimos al polideportivo municipal, nos encontramos casualmente con Mr. Wolf de Noséqué.net, su novia nkn y unos amigos de ellos, con los que estuvimos en el concierto. Después de una larga espera y aguantar a los teloneros de turno, Calamaro estuvo genial, se salió, dicen por ahí que ahora que ha vuelto a las drogas sus conciertos han mejorado. No sé, yo hoy estoy bastante afónica así que eso es suficiente. El repertorio me pareció muy acertado, alternó canciones de La lengua popular con muuuuchas canciones antiguas que sonaron genial. Hubo también múltiples alusiones al eclipse de luna que se pudo observar la noche pasada. Qué guay estuvo todo.

A la vuelta al hotel, justo al entrar llegaron los músicos. Nosotros somos muy tímidos pero ellos nos dijeron hola, aunque nos dio cosa subir con ellos en el ascensor. En fin, un cumpleaños genial. ¡Gracias, Jorge!

Concierto Andrés Calamaro en Almendralejo

24

Al igual que el año pasado, tradicional post del día del cumpleaños. A los 23 tocó Londres pero hoy ando por Sevilla. Los 24 años eran una especie de frontera psicológica para mí porque fue la edad con la que mi madre se casó, y es algo que siempre he tenido como muy presente. He conocido a bastante gente a la que no le gusta nada sus cumpleaños, pero este nunca ha sido mi caso porque aprovecho cualquier excusa para comer tarta y recibir regalos, así que… A veces pensaba que cuando cumpliese esta edad, iba a cambiar de alguna manera o me iban a empezar a importar los años o algo por el estilo, o qué se yo, iba a crecer de una vez y poder hablar con mis maduros coetáneos de igual a igual. Bien, no es así, lo del 24 es un dato meramente circunstancial y lo que realmente importa es el regalo tan chulísimo que me ha hecho Jorge y que no hace si no confirmar que mis gustos no se corresponden para nada con el segmento mujer-española-24.

Patapon
La foto no es la mejor del mundo pero está hecha con la webcam de mi portátil

Una forma genial de combinar alambre, pintura, plastilina y bolas de pin-pon para recrear uno de mis videojuegos preferidos del momento. La PSP que me compré de segunda mano estaba básicamente orientada a jugar a este juego, ya que sólo está disponible para esta consola. Jorge me ha cedido amablemente sus fotos del making-off y las he subido a mi cuenta de Flickr, por si tenéis curiosidad. Para quien no sepa mucho del Patapon, aquí tenéis el trailer. Está claro que hay gente a la que no le van estos juegos, pero nadie puede negar que al menos muy original es.


Con mis patapones reales soy un auténtico ser supremo Yuki. ¡Y aún me esperan más cosas en el día de hoy!, vamos a ir a un sitio sorpresa más tarde, ¿será el confín del mundo a contemplar ESO? chaka-chaka-pata-pon… ;)

Mientras terminaba de escribir este post, me ha llegado un e-mail de PlayStation Europe interesándose por nuestro “Patapon model” que han visto en Flickr :)

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