Oporto

Callejuela de Oporto
La idea de hacer este viaje par­tió de las pocas horas que pasé en Oporto en enero y de lo mucho que me gustó lo poco que vi de la ciu­dad. Ade­más de lo obvio (es muy bonita, el café cuesta tan barato como en Lis­boa, los pas­te­les y dul­ces están bue­ní­si­mos…), me gus­ta­ría reco­men­dar esta ciu­dad para cual­quier viaje corto. Todo lo que hay que ver se puede visi­tar más o menos rápido por­que no es muy grande. Hay muchí­si­mas cues­tas por todas par­tes, así que andar cansa bas­tante. Los ciu­da­da­nos de Oporto deben de tener unos geme­los y unos tobi­llos bien recios, por­que a mí, des­pués de 2 días y medio para arriba y para abajo, me salie­ron unas agu­je­tas que ni con los más sofis­ti­ca­dos arti­lu­gios de mi gim­na­sio. Hay incluso osa­dos opor­ten­ses que cogen la bici (o la bajan con una cuerda desde la ven­tana) y se des­pla­zan con ella, cuesta arriba desa­rro­llando la fuerza de 14 ele­fan­tes adul­tos en cada pierna, o cuesta abajo, arries­gando su vida y superando la velo­ci­dad del sonido. Las calles están hechas de irre­gu­la­res ado­qui­nes y cuando llueve (muy a menudo), cada paso es una trampa mor­tal en sí mismo.

Buzon en Oporto
Voy a ir a lo prác­tico, por si alguien quiere via­jar hasta allí. La forma más eco­nó­mica para ir desde Sevi­lla es sacar un billete de auto­bús con Alsa con al menos 30 días de ante­la­ción, por­que así sale por 50€ ida y vuelta. La parte mala son las 12 horas del viaje de ida y las 13 horas del viaje de vuelta. Yo nunca había hecho un viaje tan largo en auto­bús pero lo cierto es que no se me hizo nada pesado. A mi favor jue­gan mi capa­ci­dad para dor­mir de cual­quier manera en cual­quier parte y el poder leer en los auto­bu­ses sin marearme. El tiempo que no estuve dur­miendo lo pasé leyendo o escu­chando Dire Straits y pod­casts de video­jue­gos. Para dor­mir en los auto­bu­ses o tre­nes os reco­miendo una almohada de esas hin­cha­bles que se adap­tan al cue­llo, como ésta.

Los auto­bu­ses inter­na­cio­na­les que lle­gan a Oporto paran en Praça da Galiza. Está a unos 20 minu­tos andando rápido del cen­tro, pero si se va con male­tas o se está can­sado des­pués de las 12 horas de auto­bús, se puede coger los auto­bu­ses 202 o 207.

Oporto Poets Hostel terraza
En cuanto a dor­mir, noso­tros nos que­da­mos en el Oporto Poets Hos­tel, con­cre­ta­mente en la habi­ta­ción de 8 camas con baño den­tro. Cuesta 18€ por per­sona y noche, con desa­yuno. El sitio es de los mejo­res en los que he estado. Ade­más de estar muy cén­trico, para poder ir andando (o esca­lando) a todas par­tes, tiene una terraza con una hamaca y tum­bo­nas, una mesita de pic­nic y un ces­ped con coji­nes gigan­tes para tirarse. Si tenéis suerte y pilláis 2 días con 30º, sol y cielo azul como nos pasó a noso­tros, no que­rréis salir de allí. Si llueve, los coji­nes gigan­tes van al salón, junto con más puffs y sofás y una tele con DVD y pelis y libros para leer. Orga­ni­zan cenas de vez en cuando, la cocina se puede usar libre­mente y para el desa­yuno tenían mer­me­la­das case­ras de kiwi, nue­ces y canela, fre­sas y biz­co­cho hecho por la madre del dueño. Tam­bién hay un par de orde­na­do­res para usar Inter­net gra­tis y wifi. En defi­ni­tiva, es un sitio muy reco­men­da­ble. Si alguien va, reco­miendo lle­var un mapa impreso para lle­gar al sitio desde la Torre dos Cle­ri­gos, por­que es un poco lioso.

Hici­mos algu­nas fotos, que como siem­pre, están en mi cuenta de fli­ckr.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>