Despidiendo a Caroline
La despedida de Caroline ha sido como una boda gitana. Nos hemos tirado 4 días despidiéndola, así que aparte de estar triste, creo que no me lo he pasado mejor tantos días seguidos en mi vida.
El jueves por la noche tuvimos nuestra Stammtisch taiwanesa privada. William estuvo todo el día buscando ingredientes por toda la ciudad y cocinando durante horas. Hizo unos menús súper monos y la comida era impresionante. 5 o 6 platos típicos de Taiwán o de China, bastante elaborados y deliciosos. Sinceramente creo que ha sido la mejor comida que he probado desde que estoy aquí.

Me gusta en general la forma que tienen de cocinar los asiáticos, cuidando hasta el último detalle. En esa cena lo pasé muy bien porque estuvimos hablando mucho rato y fue bastante divertido.
El viernes tuvimos una stammtisch checo-polaca, que hicieron Sarka y Karolina. Tomamos una sopa riquísima y de postre Sarka hizo apfelstrudel y le quedó realmente bien. Después de eso estuvimos también hasta tarde hablando. Ayer también cenamos todos juntos crepes con queso y tomate que hizo Karolina (¡ahora sé hacer crepes!) y luego fuimos al mercado de navidad que hay en el centro. Allí bebimos vino caliente y luego fuimos a un bar de cócteles, donde me reí muchísimo y probé por primera vez en mi vida un cótel (Cosmopolitan, en concreto). Como me gustó bastante, Karolina y yo hemos decidido hacer una cocktail party dentro de dos semanas, antes de que volvamos a casa por navidad. También vamos a tener una stammtisch española privada, me voy a poner el delantal y voy a demostrar lo que soy capaz de hacer en la cocina.
Ayer me fui a dormir a las 4 de la mañana porque cuando llegué de la calle a la 1 me puse a programar así que hoy no me he podido levantar para el desayuno de despedida, sólo para ir al aeropuerto. Al final no hemos podido ir porque sólo hay un autobús durante todo el día para llegar desde la estación al aeropuerto de Linz y luego no podíamos volver, así que tuvimos nuestra emotiva despedida en la parada del autobús, con un montón de viento, lluvia y frío, que es lo que pega en estos casos. Y bueno, ahora se ha ido y tengo aquí su libro de Microserfs dedicado, su calentador de agua para el té y muchas ganas de ir a Glasgow a verla.
Me he dado cuenta con todo esto lo mucho que voy a echar de menos a todos cuando me vaya de aquí en febrero. Karolina, Sarka, Fabio, William, Mert, Antonio, Georg… y por supuesto Caroline aunque ya no esté, son realmente mi familia aquí, como dice siempre Karolina cuando se refiere a nosotros como unsere Familie. Antes de venir nunca imaginé que podría tener un grupo de amigos de procedencias tan heterogéneas. Todos los erasmus españoles que conozco, no sólo en Linz, se relacionan sobre todo con otros españoles, sin embargo, aquí hay como 12 o 13 españoles más que me ven como una traidora (o al menos eso dice Fabio, un poco en broma), porque no hago nunca nada con ellos. Me considero bastante afortunada habiendo encontrado unos amigos así. Gracias :)

















