Archivo de Setiembre, 2007

Diferencias entre España y Austria (II)

Una cosa que también llama la atención de aquí y que es igual que en Alemania es el tema del reciclaje. Los alemanes y los austriacos están bastante preocupados en general por el medio ambiente. La consecuencia de esto es que hay cacharros para reciclar por todas partes, la gente va a comprar siempre con su propia bolsa o cesta (las bolsas en el supermercado hay que pagarlas) y si llevas las botellas vacías de bebida te devuelven una parte del dinero.

En la cocina de nuestra residencia tenemos 5 cubos de basura diferentes y por la universidad o por la calle siempre encuentras tipos de papeleras o contenedores para cada basura. Por ejemplo, al lado de las máquinas de café hay unos contenedores sólo para los vasos de la máquina de café y en el lateral de las máquinas de bebidas hay una especie de rejilla para colocar las botellas de plástico vacías. También hay contenedores de papel en todas partes.

Contenedor vasos de café
Rejilla para botellas vacías
Contenedor de papel

Yo siempre he estado bastante concienciada con el tema de la ecología, cuando era pequeña tenía un libro que se llamaba “50 cosas que los niños pueden hacer para salvar la tierra”, me lo llevaba al colegio e intentaba aleccionar a los demás niños. Además de ecologista, también era bastante repelente, no sé cómo terminé el colegio sin recibir ninguna paliza.

Desde que empezaron a poner distintos tipos de contenedores en España mi madre y yo hemos estado separando la basura y cuando me fui a vivir a Sevilla impuse mi régimen dictatorial del reciclaje. Aún así, en España aún queda mucho por hacer en ese tema. De la gente que conozco, casi nadie separa los plásticos o el papel. De todas formas, después de ir a Londres tampoco me quejo demasiado de España, el Reino Unido en ese tema es muchísimo peor. Caroline, que es escocesa, me lo ha confirmado. No reciclan nada, ni siquiera hay contenedores diferentes en muchos sitios.

En fin, ahora me marcho al campo de concentración de Mauthausen, sitio alegre donde los haya, que está tan sólo a 20Km de Linz. Al parecer allí tienen ahora un Memorial y el REFI nos lleva de excursión.

Miscelánea del fin de semana

El sábado, como dije por aquí, fui a Hallstatt, que efectivamente era precioso y como de cuento. Gracias a mi gran don de la oportunidad, mi cámara de fotos se quedó sin batería en cuanto la encendí, así que hice algunas fotillos con la cámara de Fabio y estoy a la espera de que me las pase. Después de Hallstatt fuimos a otro pueblo, Gmunden, que es lo más parecido que tienen aquí a la playa porque está al lado de un lago y el lago está entre las montañas, tienen hasta un paseo con muchas heladerías y eso. Como además hacía bastante calor ese día la excursión estuvo bastante bien. Además vimos hasta una partida simultánea de ajedrez que estaba dando una GM rusa, una tal Alexandra Kosteniuk.

Tras volver de la excursión fuimos Antonio y yo con unos cuantos al centro y grabamos un par de escenillas para nuestro documental. No fue tan divertido como pensaba porque a Antonio le daba vergüenza actuar y tuvimos que suprimir muchas escenas y porque el resto de la gente estaba como muy desanimada. El domingo fuimos al Schokoladenfest y a grabar más cosas. El Schokoladenfest fue genial, la entrada costaba 2.5€ y había una exposición de la historia del chocolate y del chocolate en Austria pero lo mejor era una especie de mercado que tenían montado con puestos donde podías comprar chocolate de un montón de tipos y también probar chocolate. Yo no compré nada, pero no recuerdo haber comido más chocolate en mi vida, de todos los tipos, líquido, sólido, con piña, blanco, 100% cacao, hasta con pimienta (asqueroso). Es mucho mejor que el Oktoberfest, que también es ahora y mucha gente va.

El domingo por la tarde, después de otra excursión que terminó con Antonio, Caroline, una rusa y yo bajando corriendo una montaña por unas cuestas durante media hora, mejor no preguntéis por qué (me hice polvo las rodillas y todavía me duelen), Antonio y yo nos pusimos manos a la obra a montar el documental usando el iMovie. Seguramente el infierno debe ser algo similar. Estuvimos hasta las 2 de la mañana, cuando lo dejamos porque íbamos a odiarnos el uno al otro de por vida y teniendo en cuenta que nos conocemos desde hace 2 semanas es un poco precipitado. El lunes por la mañana tuvimos el Cultural Sensitivity Training que es para los estudiantes extranjeros y consiste en hablar sobre Austria y en hacer entrevistas a gente en la calle e investigar un poco. Por la tarde nos pusimos otra vez con el documental hasta que lo acabamos. Ahora que está terminado lo odiamos desde lo más profundo de nuestros corazones. Ha quedado ciertamente cutre y es muy aburrido, pero aquí lo tenéis:


La cosa es que hoy, cuando lo hemos presentado en clase, ha tenido bastante éxito. Teníamos bastantes dudas porque todo el mundo llevaba una presentación con fotos o con el power point y claro, nosotros no íbamos a hablar nada, pero al final a la tía le ha encantado. Nos ha preguntado si era la primera vez que hacíamos una película y le hemos dicho: “Die erste und die letzte!”. Nos ha dicho además que podemos pasar del examen que tenemos el jueves porque hemos trabajado mucho y además ahora mismo acabo de recibir un e-mail de ella, que también ha enviado a los demás profes de alemán diciendo que está súper orgullosa de nosotros y dónde encontrar el vídeo en youtube para que lo vean. Ahí queda eso. Espero que así arreglemos un poco la fama de vaguillos que tenemos los españoles por aquí.

¡Silencio, se rueda!

Voy a estar 3 días sin escribir demasiado porque voy a estar ocupadilla. ¿Os acordáis de la presentación esa que teníamos que preparar para la clase de alemán? Pues Antonio y yo vamos a grabar un pequeño documental de Linz de unos 7-8 minutos de duración. Ahora mismo me voy a poner a escribir un trozo del guión, de la parte que me ha tocado. Nos va a quedar un poquillo cutre, pero seguro que es el trabajo más original.

Ayer tocó otra vez sesión de guitarra y canciones en la habitación de Karolina, con un libro enorme de partituras y tablaturas que se trajo el austriaco-rubito-que-estudia-mates (Georg) porque él también toca la guitarra. Hoy he estado de compras y he conseguido unas plantillas térmicas, que tienen como aluminio por debajo y unos leotardos. Hay que ir preparándose para el frío. Mañana me voy de excursión con el REFI a Hallstatt, que es un pueblo como de cuento, precioso, ¡y el domingo es el 2º y último día del Linzer Schokoladenfest en el Schlossmuseum!. Vamos a ir a las 10 porque hay un Schokolade zum Frühstück, que viene a ser algo como “chocolate para desayunar”. Es como todos mis sueños hechos realidad.

Diferencias entre Austria y España (I)

Estoy gratamente sorprendida. Ayer tuve la reunión esa con el coordinador, que me firmó mi lista de asignaturas. Esa lista la tuve que llevar a la oficina de Relaciones Internacionales o algo así, ya que una vez aprobada por el coordinador, ellos me autorizaban por así decirlo para poder matricularme usando el sistema que tienen por Internet (se llama KUSSS, Kepler University Study Support System). Bueno, pues el coordinador éste me dijo algo así como “Lleva esta hoja a la oficina internacional y ya ellos te apuntan a los cursos”, o eso creo, porque en la reunión en la que estaban otros 2 españoles que estudian Informatik estuvimos hablando una mezcla extrañísima de alemán e inglés.

La cosa es que me acaba de llamar por teléfono el hombre éste súper preocupado porque él me dijo que ellos me apuntaban a los cursos pero que había llamado a la Oficina Internacional para comprobar que todo estaba bien con mi papel y allí le habían dicho que a los cursos me tenía que apuntar yo por mí misma usando el KUSSS, que ellos lo único que hacían era autorizarme. Yo ya lo sabía y de hecho me apunté ayer por la tarde, porque en la oficina me lo dijeron. Pero aún así, me ha repetido como 20 veces que me tengo que apuntar yo, que lo siente, que él no lo sabía y por eso me dijo sólo que llevase el papel…

Desde que he llegado aquí no paro de fijarme en un montón de pequeños detalles como ése, la gente es en general muchísimo más eficiente aquí, está todo el mundo mucho más preocupado porque las cosas funcionen y está todo mucho más organizado.

Por cierto, acabo de mantener la primera conversación telefónica en alemán de mi vida, sólo he tenido que decir 3 frases, pero he conseguido decir una oración subordinada con todos los verbos en la posición correcta haciendo sólo 3 pausas para pensar. Ich bin stolz auf mich!

Raab-Heim Rock Band

19:20

Me he venido a escribir a la cocina mientras Fabio, Karolina y Sarka hacen la cena. Como mis habilidades en la cocina son algo cuestionables, me he limitado a comprar una botella de Sturm y a sentarme aquí a hacerles compañía. Fabio está cocinando por supuesto pasta y Karolina va a hacer una sopa típica polaca. La tía es aquí la sustituta de Juanjo, porque tiene un millón de accesorios de cocina (como un rallador de queso y cuencos y tenedores y todo) que se trajo de Polonia en coche y porque además cocina muy bien. No lo he contado, pero aquí en las cocinas no había nada cuando llegué, hay como dos cajas de cartón llenas de cacharros hechos un asco, que son cosas que se ha ido dejando la gente aquí, pero no hay platos ni nada. Yo me compré el primer día un par de platos y un juego de cubiertos y con el bote de café me venía de regalo una taza, así que esas son todas mis herramientas culinarias.

Fabio está ahora mismo gritando porque Karolina ha rallado todo el queso Grana Padano y ahora tenemos queso rallado para kilos de pasta. Acaba de llegar un austriaco rubito con gafas que estudia mates y que conocimos el lunes en el sitio de los bolos.

2:03

Acabo de volver a mi habitación ahora mismo y estoy totalmente reventada. Ayer y hoy han sido épicos. Lo que ayer empezó con una cena a la que invité a Karolina y a Fabio (a Caroline no la encontré) porque había comprado carne y era demasiada para una persona, acabó en una fiesta improvisada en el cuarto de Karolina y de Sarka, con unas 12 personas cantando Vivo per lei de Andrea Boccelli a duo con una alemana a la 1 de la mañana usando un vídeo de YouTube para la música. Entre las 12 personas se encontraban dos austriacos rarísimos, estudiantes de doctorado, que Sarka y Karolina conocieron vete tú a saber dónde. Uno de ellos era la persona más delgada y extraña que he visto en mi vida, tenía la cabeza diminuta y los ojos súper saltones y medía como 2 metros. Además, se quitó las chanclas y llevaba unos calcetines amarillos y movía los pies sin parar. Estuvo toooodo el tiempo a pico y pala con Sarka, flipante el tío, agitaba las pestañas de sus ojos saltones y le hacía millones de preguntas sobre la República Checa.

Hoy Karolina y Fabio querían cocinar la sopa y la pasta esa. Después de soltar ya el portátil y dejar de escribir porque estaba la comida, empezó a venir más gente. Apareció uno de los estudiantes de doctorado (el que no era tan raro) de ayer con dos pudings que había hecho él mismo. Después de cenar Fabio se trajo la guitarra y estuvimos cantando. Vino también Lydia, que en EEUU tenía un grupo de música y estuvo tocando y cantando sus propias canciones. Luego apareció Simón, un francés, con otra guitarra y cuando cantamos Hotel California y Nothing Else Matters era tan guay que yo tenía hasta las lágrimas saltadas (puede que por exceso de Sturm). Al final la cosa degeneró y acabé cantando La Bamba delante de un montón de gente mientras un turco tocaba la guitarra. Surrealista.

En cuanto al idioma, la cosa ha degenerado totalmente. La gente empieza a coger confianza con el curso intensivo y cada vez intentamos usar más el alemán, además de que hay austriacos rondando por las fiestecillas. El resultado es que hablo una mezcla absurda de inglés y alemán, además de que cada vez sé decir más cosas en italiano porque aquí todo el muundo quiere aprender y tenemos a Fabio y a Antonio todo el día dándonos clases (Antonio habla todos los idiomas, es acojonante).

Yendo a las cosas académicas, hoy tuve por fin la reunión con mi coordinador, que era muy simpático y me firmó la hoja de asignaturas sin ponerme ningún problema. Con eso, ya me pude apuntar a los cursos por internet. El sistema que tienen aquí es chulísimo, cuando ya te has inscrito en los cursos que quieres hacer, tienes un montón de opciones para exportar tu horario, en PDF o en formato iCal. Ahora tengo mi horario en el Google Calendar y es realmente útil porque aquí tienen algunas asignaturas en Block, lo que significa que las clases se dan todas seguidas, en plan un viernes 4 horas y un sábado otras 4 horas y así. De esta forma, lo tengo todo controlado y organizado como a mí me gusta. Tengo clases de martes a viernes y algunos sábados, los lunes no. Antonio el maldito sólo tiene clase de lunes a miércoles. Aquí la gente no se hernia, no, yo hago 32 créditos, que no es demasiado en realidad para un cuatrimestre, pero a los que he preguntado hacen 10 créditos cada semestre y cosas así, debería aprender a montarmelo mejor y pasar de las malditas ingenierías.

Hoy después de la reunión con el coordinador me fui a estudiar un ratillo de alemán y en el camino había no sé qué feria con stands para enseñar a los novatillos las carreras de la Uni y conseguí un par de cafés gratis, una bebida energética, una taza, bombones, caramelos de menta y un cuaderno que pone “¡Viva la educación!” Después de eso y de exportar mi horario en formato iCal fue cuando empecé a pensar en extender mi beca erasmus aquí. Todo se andará.

Mañana la polaca Karolina quiere hacer no sé qué desayuno típico polaco a las 9 de la mañana, voy a morir. Por cierto, un saludo a William, que aunque no entiende ni jota, lee mi blog. William es un taiwanés súper gracioso que he conocido aquí, de los que más me alegro de haber conocido. Dice que mis camisetas son so cutes y es adorable. William, wie geht’s?

Dejando atrás la primera semana

Mantengo mi propósito de no ponerme a escribir aquí hasta haber terminado los deberes de alemán. La verdad es que no nos ponen demasiados deberes, aunque para el lunes que viene tenemos que hacer una especie de presentación de Linz en grupos de 2 o 3, de 4 folios en alemán y contarlo en clase y eso. Es un poco rollo pero bueno.

El domingo no hice demasiadas cosas, por la tarde estuvimos el italiano, que por cierto lee el blog, Caroline y la polaca (voy a tener que empezar a llamar a la gente por su nombre y no por sus nacionalidades) en una especie de parque que hay en el campus cantando canciones con la guitarra de Fabio. Una vieja nos aplaudió y todo cuando terminamos Mr. Tambourine Man. Luego estuve en una de las salas de música de la resi, que tiene 2 pianos bastante buenos y bien afinados, tocando un ratillo. Fue un día musical.

Ayer por la mañana fui al ayuntamiento a conseguir mi Aktivpass, que es una tarjeta de aquí de Linz que entre otras cosas me permite entrar gratis a los museos y conseguir una tarjeta de transporte mensual por 10€, con la que puedo montar en todos los autobuses y tranvías. La gente en el ayuntamiento era súper eficiente, tenían unos mostradores enormes con un montón de ventanillas y nadie esperaba cola. Además, abren desde las 7:00 hasta las 18:00, igualito que en España, que para conseguir mi DNI tuve que ir a las 6 de la mañana y para ir a la oficina del consumidor, las dos veces que he ido, he tenido que esperar 2 horas de cola.

Por la noche fuimos a un pub austriaco con el REFI, donde se podía jugar gratis a los bolos, que son distintos a los que hay en España. La bola es mucho más pequeña y además hay una cuerda tensada a un par de palmos del suelo, en la línea donde tienes que lanzar, para que la bola pase por debajo. Yo no pude jugar porque sólo había dos calles y estaban llenas todo el rato, así que estuve en una mesa tomando Sturm y hablando con la gente. Ayer me reí muchísimo. Mucha gente me dice que tengo un acento muy divertido y que no parezco nada española. Hablé también un ratito con la vasca, que realmente es muy simpática y cariñosa. La pobre está un poquillo entre triste y contenta porque echa de menos su casa, pero dice que le encanta venir a hablar conmigo porque estoy siempre sonriendo y es verdad. En los días que llevo no he estado triste en ningún momento, ni cuando tuve que secar mi ropa con el secador de pelo a la 1 de la mañana.

Caroline es genial, ayer cuando fui a recogerla a su habitación para ir a por el Aktivpass llevaba una camiseta de Serial Experiments Lain manchada de chocolate y estaba terminando de leer JPod de Douglas Coupland. Estoy contenta de haber conocido a alguien así aquí.

Por supuesto también hay cosas malas, mientras escribo todo esto, unos obreros están taladrando una pared justo al lado de mi cabeza. Me están destrozando el cerebro. Desde que llegué, están haciendo algunas obras en la residencia y esas obras caen exactamente al lado de mi cuarto. La gente que está en la planta 6ª ni se cosca (yo estoy en la 1ª), pero a mí, cada día a las 7 de la mañana me despiertan de una forma muy agradable, con taladros y martillos. Ayer me fui a dormir a las 2:30 de la mañana, así que hoy a las 7 no estaba como para levantarme. De todas formas, ya le estoy cogiendo el truco a dormir mientras las paredes y los cristales vibran y hay un ruido infernal rodeándome. Cuando me vaya de aquí, mi sueño será aún más profundo si cabe.

Para terminar esta entrada, os dejo un vídeo del inodoro del pub de ayer que grabamos Caroline y yo. ¡Es alta tecnología austriaca de limpieza!


Nota: con la obra ésa de la que hablé antes se rompió algo de internet en la resi y no pude publicar el post, así que me fui a tocar el piano. Ahora estoy en el descanso de la aburridilla clase de alemán, usando la red wifi de la uni. Espero que esta tarde lo hayan arreglado.

Queso y Apfelstrudel

Después de dormir unas 10 horas, desayunar dos veces y hacer los deberes de alemán, estoy lista para seguir contando lo que hago por aquí.

Tras bastantes intentos infructuosos del italiano que estudia Informatik también y míos y no conseguir que funcionase la red, vino un americano que lo había hecho funcionar en otra habitación a ver si podía hacer algo. Estuvimos allí hasta las 12 de la noche y nada. En ese tiempo, estuvimos hablando un montón y el italiano me puso hasta un problema de mates. La polaca intentó darme alcohol en repetidas ocasiones (algún día contaré las historias raras que se trae esa tía conmigo, yo creo que tiene oscuras intenciones) poniendo morritos y diciendo “Don’t you want to drink with meeee??”. Cuando a las 12 nos dimos todos por vencidos, subimos a la fiesta de nuevo y sólo quedaban 6 o 7 personas, el resto se había ido a la discoteca ésa así que me libré.

Paso casi todo el tiempo con la polaca y la checa que son compañeras de cuarto, con el italiano y a veces con otro polaco y una francesa de mi clase, pero sobre todo con la escocesa Caroline. Ha sido elegida por unanimidad (1 voto de 1), para ser mi mejor amiga aquí. Estudia matemáticas, tiene una pinta de nerd increíble (¡lleva hasta las gafas arregladas con celo!), le encanta Harry Potter, la programación, el Cálculo, el chocolate y ha leído todos los libros de Terry Pratchet. El problema es que habla con un acento escocés rarísimo y que es poco dinámica, pero ya iremos superando esas dificultades.

Ayer en la excursión, aparte de probar un montón de tipos diferentes de queso, hablé mucho con el italiano en el autobús y vi unos paisajes alpinos que eran una pasada. De momento lo poco que he visto de este país me encanta, es todo precioso (ya veremos si sigo tan feliz cuando estemos bajo cero). Después de comer mucho queso y ver el monasterio estuvimos en el centro de Steyr, que también es muy bonito. Allí pude probar por fin el Apfelstrudel en una cafetería.

Apfelstrudel y café

Por la noche como viene siendo habitual volví a salir a tomar algo al centro. El polaco de 2m. intentó convencerme repetidas veces para ir a bailar, sin éxito, aunque quién sabe, igual algún día en el que haya bebido suficiente Sturm lo intento. Definitivamente no voy a aprender alemán aquí, no hay forma, sólo hablo en inglés. No sé si conseguiré hacer amigos austriacos cuando empiecen las clases normales, con los que pueda practicar.

¡Ah!, me voy a apuntar este semestre, a partir de octubre, a cursos deportivos que hacen aquí. De momento, tengo que elegir los lunes entre Aikido para principiantes y clases de defensa personal para chicas (la checa, Sarka, se quiere apuntar a ése). ¿Qué opináis?

Kundendienst Raab-Heim

Estoy desayunando ahora mismo, antes de bajar a la entrada de la residencia donde nos va a recoger un autobús que nos lleva a un monasterio llamado Schlierbach, que está en mitad de los alpes y es famoso porque hacen queso en él y también pintan cristales. Luego a la vuelta pararemos en un pueblo llamado Steyr, que es como medieval.

Ayer finalmente no salí por la noche. Estuve en un dilema toda la tarde, porque la gente ésta quería salir a una discoteca en el centro y estar en ella hasta las 4:15 de la mañana, cuando empiezan de nuevo a funcionar los tranvías (acaban a las 12). Yo odio bastante las discotecas, además de que bailar no se me da nada bien (hace 3 años me apunté a clases de salsa para mejorar mi coordinación pero no dio resultado), así que no quería ir pero tampoco me quería quedar aquí aislada socialmente. Al final me decidí a ir, pero para intentar convencer a alguna gente de ir mejor a un bar a tomar Sturm. Me puse mona y bajé a donde habíamos quedado y estaban Lydia, la polaca (sobria), su compañera de cuarto, que es checa, y un italiano que llegó ayer y estudia lo mismo que yo. Resultó que no querían ir al centro todavía porque había una fiesta en una cocina, así que subimos a la fiesta. En el ascensor, me dijeron la polaca y la checa que si podía arreglarles sus ordenadores, porque estaban intentando compartir la conexión a internet por wireless pero no les salía (es que en su cuarto sólo tienen una clavija de red en la pared). Allí fuimos Fabio (el italiano), ellas y yo.

Yo no me llevo demasiado bien con Windows y ya si es Windows en polaco y en checo ni te cuento. El polaco y el checo tienen esta pinta: azcjwysá iasdiójab, y no podíamos cambiar el idioma porque no tenían instalado ninguno. Nos tenían que traducir todo el rato las cosas, lo cual hacía que fuese todo un poco lento. Además, no había manera de arreglarlo porque la checa tenía instalado un programa de Broadcom para su tarjeta wifi y no funcionaba nada de lo que intentábamos.

Me marcho ya para abajo, que el autobús nos recoge en 7 minutos. Luego termino de contar lo de ayer.

Ich bin Österreicherin

Continúo adaptándome a la vida aquí. Ayer nos llevaron a ver cosas de la ciudad, que es bastante pequeña. Gran parte de la visita en autobús transcurrió en un polígono industrial, suena extraño, pero es que tampoco hay mucho que ver aquí así que nos explican cosas de la industria. Al parecer la producción de acero es muy importante en Austria y en Linz se enorgullecen bastante de fabricar el material del que están hechas las carrocerías de un montón de marcas de coches famosas. También tienen los caramelos Haribo.

El centro es bonito, al menos a mí me gustan las ciudades como ésta. Es pequeño y hay tranvías. Nos llevaron a una iglesia bastante grande con unas vidrieras un tanto extrañas. Hay también un museo de arte moderno, el Lentos Museum. Todavía no he ido, sólo lo he visto por fuera. El edificio es muy chulo y por la noche está iluminado y es entero de color rosa. Se puede ver desde los puentes porque está en la orilla del Danubio. Espero ir pronto, cuando consiga mi Aktivpass, que es una tarjeta con la que puedo ir gratis a los museos y también comprar una tarjeta de transporte para el autobús y el tranvía sólo por 10€ al mes.

Ayer por la noche volví a salir de nuevo con Lydia, la escocesa (Caroline), un francés y un canadiense que no me cae demasiado bien. No fue tan divertido como las dos noches anteriores, pero tampoco estuvo mal, además de que pude volver a hablar un montón de inglés. Me estoy temiendo que no voy a aprender tanto alemán aquí como yo pensaba. Hoy no sé si saldré porque a este paso me arruinaré con tantos Sturms.

Cuando volvimos a las 12 o así, había una fiesta en una cocina en la séptima planta porque era el cumpleaños de un polaco al que no había visto nunca. Como la fiesta había empezado a las 8, cuando nosotros estábamos en el centro, cuando llegamos la gente estaba ya medio borracha. Lydia y yo sólo estuvimos 10 minutos allí, pero en ese rato, una polaca con la que salí el día anterior y que parecía como súper buenecita, vino a mí vestida con una camiseta diminuta de tirantes y borracha como una cuba, se me enganchó y me empezó a decir que me quería un montón, que le encantaba haberme conocido, que era igual que “Amelia” (después de descifrar su inglés con acento de polaca borracha descubrí que se refería a Amelie, de la peli). Esta mañana en la presentación que hemos tenido del REFI estaba allí la tía tan contenta, sin resaca ni nada.

En la presentación del REFI nos han vuelto a dar bebidas y pasteles y nos han explicado todas las cosas que hacen allí, como excursiones, fiestas e intercambios lingüísticos de esos. Lo que ha sido flipante es que la presidenta o la jefa o lo que sea del REFI tenía 25 años y estaba embarazada de 4 o 5 meses y que otra tía que se encargaba de la excursión de Viena acaba de tener un bebé, subió al estrado con su bebé en brazos y todo, y habló mientras lo mecía. Lo de la planificación familiar aquí en Austria es bastante diferente a España, me parece.

Ahora en un rato tengo las clases intensivas de alemán, son bastante aburridas. El Mittelstufe no es el nivel más alto, resulta que hay un nivel avanzado pero tienes que pedir que te pongan ahí. El idioma alemán es un tema aparte, acabo de hacer mis deberes sobre preposiciones de lugar y uno pierde la ilusión por vivir. En las clases aprendemos de paso cosas sobre Austria, ya me sé los estados federales (die Bundesländer) y sus capitales y donde están y eso. Ya que no tengo tele, debería pillarme algún periódico de aquí e intentar aprender algo.

Vaso de Sturm

¡Llegada!

Llevo aquí exactamente 2 días y parece como si hubiesen pasado dos semanas al menos. Al principio tenía bastante miedo de todo esto, pero los dos primeros días han sido bastante buenos. La organización aquí no se parece en nada a España. Cuando llegué al aeropuerto, me estaban esperando mis mentores (Lisa y Felix), que me llevaron en coche a la residencia donde me quedo. Me ayudaron con los papeles que tuve que rellenar nada más llegar, traduciéndome todo desde el alemán al inglés. A la mañana siguiente, el REFI (la organización que cuida de los estudiantes extranjeros y en la que están los mentores) organizó un Coffee and cake para que nos fuésemos conociendo. Cuando llegué, había un montón de gente con etiquetas y sus nombres y muchas bandejas con galletas y también café. Después de olvidar miles de nombres y procedencias, mis mentores me llevaron a hacerme una cuenta en el banco y luego a conseguir no sé qué tarjeta para usar la piscina y otras cosas de mi resi.

La residencia es enorme, tiene al menos 8 plantas y caben 1300 personas. Aún así, la habitación es gigantesca, estoy segura de que hay familias japonesas viviendo en pisos del tamaño de mi habitación. Tengo 3 armarios enormes, entre ellos uno para poner zapatos y también tengo baño propio, que es diminuto pero el agua sale caliente y eso. También tengo muchos muebles (2 mesas, 2 estanterías de pared, 1 estantería pequeña, 3 sillas…) y una cama. La cama es increíblemente dura y el colchón pesa una tonelada, lo intenté levantar y no pude, debe de estar hecho de piedra. Conseguiré una espalda bien recia aquí en Linz. Hace un poco de frío aquí dentro y una francesa me dijo ayer que ponían la calefacción en noviembre. Los austriacos éstos están un poco pirados, además, las estufas están prohibidas así que probablemente moriré.

Ayer encontré un supermercado súper caro (6€ por un bote de café soluble de 200 gramos, que es lo primero que compré) donde pude conseguir algunas cosas pero hoy una americana que estuvo el semestre pasado aquí me ha enseñado el lugar correcto donde comprar. Se llama Hofer (o algo así) y es como el Lidl en España.

Por la noche estuvimos en un pub típico austriaco llamado Furter Stube. En el camino, que era por la carretera prácticamente, nos cayó una tromba de agua impresionante y yo iba sin paraguas. Eso me sirvió para hacerme amiga de la americana de antes, que me acogió bajo su paraguas. En el pub lógicamente apenas se cabía porque estábamos todos los estudiantes de fuera allí. Probé una bebida austriaca llamada spritze (no sé cómo se escribe, pero suena así) y otra llamada Sturm que me encantó. Conocí a un montón de gente, creo que hablé más inglés ayer que en todo un mes en Londres. Con los que hice mejores migas fue con una escocesa que estudia matemáticas, con un polaco que mide como 2 metros, con dos taiwaneses, con la americana del paraguas… seguramente con más gente que ahora no recuerdo. Cuando llegué a la residencia estaba totalmente empapada así que hoy por la mañana me lancé a buscar un paraguas llevando mis zapatillas de deporte porque mis converse nada aptas para la lluvia estaban empapadas. Además del paraguas conseguí unas zapatillas enormes marca FAKE aptas para la lluvia y para mis nuevas plantillas ortopédicas.

Esta mañana hemos tenido un recorrido por el campus donde nos han explicado cómo va todo. La universidad ésta es muy nueva, por lo que todo el campus es muy moderno (creo que en el Mensa, que es el comedor, ni siquiera se puede pagar con dinero). Luego nos hicieron una prueba de nivel para el curso intensivo de alemán. Me han puesto en el más alto, el Mittelstufe (es algo como intermedio), así que me va a tocar estudiar estas tres semanas.

Como estoy intentando no sacar a relucir mi verdadera e insociable personalidad, hoy volví a salir a un café del centro con la americana del paraguas (Lydia), dos polacos (el de 2m. y otro), una checa, una francesa, una polaca y un español al que conocí hoy que estudia Traducción e Interpretación y habla un huevo de idiomas. Por supuesto, he tomado sturm rojo aunque el mejor es el blanco (algún día tendré que averiguar qué lleva, creo que vino) y los otros también lo han probado siguiendo mi recomendación. De nuevo he podido practicar mi inglés y me lo he pasado realmente bien.

Mañana tengo que ir con la escocesa a conseguir nuestra “Keplercard”, que es la tarjeta de la universidad y que se usa para todo y también a que nos den en el REFI una tarjeta SIM de T-Mobile para el móvil. Luego nos llevan a ver la ciudad en autobús.

Al igual que cuando estuve en Londres, estoy poniendo las fotos que hago en un album de flickr.

Como esto siga así no voy a querer volver :)

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