Archivo de Julio, 2007

Londres lee Harry Potter

Ya he perdido la cuenta del número de niños, hombres de negocios con traje, veinteañeros, señoras de mediana edad… que van en el metro o en el autobús leyendo el último libro de Harry Potter. Yo personalmente voy por el capítulo 4, aquí no tengo demasiado tiempo para leer.

Esta semana he ido todos los días a clases de inglés en una especie de colegio o academia. Estoy en el nivel FCE, que es como el del examen este famoso, el First Certificate. Me cuesta trabajo porque llevo como 5 años sin estudiar inglés y 2 estudiando alemán en su lugar, con lo cual si sumamos todo lo que se me ha olvidado y todo lo que mezclo con el alemán, mi inglés deja bastante que desear. Lo bueno es que estoy aprendiendo bastante porque me mandan muchos deberes y sorprendentemente estoy siendo muy aplicada.

Las cosas en la casa van bastante bien, la señora india que hace el papel de mi madre de aquí me ha dado unas zapatillas de estar por casa y me deja tocar el piano que hay. Es muy amable conmigo y me pregunta a veces “Are you happy?”. La casa ésta es realmente enorme, tiene 3 pisos con muchas habitaciones. Yo estoy en el segundo y en el de arriba hay otras dos chicas españolas de mi colegio, que se van mañana y en su lugar vienen dos italianas. Las dos españolas son simpáticas, vienen de la Zevilla profunda y no tienen mucho en común conmigo. Una de ellas es DJ y “conoce a DJs azí famozos de aquí de Londres y zube las zeziones de DJ a Internet”. Estos últimos días han pasado tiempo en mi habitación por las noches porque no tienen portátil y en su habitación no se pilla la red wifi del vecino.

Cuando salgo de las clases de inglés intento ver lo que puedo de Londres, el problema es que los museos cierran muy temprano (a las 18:00) y yo termino de comer tras salir de clase a las 13:00. Creo que el British Museum voy a tener que verlo en 3 días, lo cual no importa porque los museos aquí son gratis. Hoy he estado en el mercadillo de Candem Town que es como el paraíso de los góticos. Había montones de zapatillas Converse con dibujos y colores y que no eran muy caras, me habría comprado unas si no fuese por los malditos 15 kilos de peso de Ryanair. Alguno de vosotros, lectores, debería venir a visitarme con una maleta vacía para llevarse mis cosas. Prometo invitaros a un té con pastas.

Estoy poniendo algunas de las fotos que hago en flickr, aquí, por si queréis echar un vistazo. De momento no hay muchas porque me da pereza coger el cable de la cámara. Ya iré poniendo más.

Desde el corazón de Fulham

Así con un título rimbombante comienzo mi primer post desde Londres. He llegado este mediodía después de volar con Ryanair y haber encajado una barbaridad de ropa y cargadores de aparatos en sólo 15 kilos de peso, que es lo que te permiten.

Ahora mismo estoy ya metida en la cama usando la red wifi de algún vecino que la tiene abierta, espero que siga así durante las próximas semanas. Al principio, cuando llegué a la casa no me acordaba del nombre de la familia donde me quedo, llamé a la puerta y al rato apareció un señor indio en albornoz. Me sorprendió un poco así que empecé a balbucear de forma patética “I’m Rosa, I’m the spanish student…” y el tío parecía decir algo así como “¿y a mí qué?”, así que deduje que me había equivocado de casa. Averigüé el nombre de la familia, llamé por teléfono y me contestó el señor (mi padre aquí) de la casa, me abrió por fin y me enseñó todo. También era indio pero no era el mismo que me había abierto en albornoz, a ése no lo he vuelto a ver. En el papel me ponía que tenían “two children”, espero que uno de los “children” no fuese ése…

Después de ver la casa estuve dando muchas vueltas con Juanjo, me estuvo explicando algunas cosas de aquí, de la escuela y eso. Fuimos hasta Hyde Park, pero no vimos demasiado porque se hacía de noche.

La casa donde me quedo es muy chula, está muy limpia, es grande y ordenada pero mi padre de aquí es un maníaco de la seguridad. Me ha dado “the key”, que es súper rara, tiene un chisme de radiofrecuencia, y me ha advertido de que si la pierdo tienen que cambiar todas las cerraduras de la casa y que me costará muy caro. Tienen varias rejas antes de llegar a la puerta principal y también me ha dicho cómo tengo que comprobar siempre que las puertas quedan cerradas. Para lavar la ropa tengo que ir a una lavandería, como en las series americanas.

Hay otras dos chicas españolas aquí, en otras habitaciones y con ellas comparto el baño. Sólo he visto a una pero no parece nada sociable porque me ha ignorado por completo. Y bueno, para concluir y en absoluta primicia, una foto de mi habitación. Hay una cuna que supongo que me han puesto para mi Oveja, que ha venido conmigo en el avión.

Mi habitación en Londres

Hallazgos de mudanza

Llevo como un par de horas recogiendo cosas de mi cuarto e intentando esparcirlas homogéneamente por el piso, aprovechando que Juanjo ha salido hoy para Londres, de forma que no llamen la atención demasiado. De esta forma intento posponer todo lo posible el empaquetamiento y traslado de las porquerías que he ido acumulando durante 5 años en la universidad. Estaba vaciando el cajón de mi mesa y mirando a ver las cosas que había cuando he encontrado un sobre con una cosa escrita por mí que ni por asomo recordaba. Cuando la he leído he deducido que la escribí en 1º de teleco, hace 4 años. Me ha hecho bastante gracia mi forma de escribir de entonces, estaba pasando una etapa curiosa, sin duda. Me da la impresión de que han pasado mil años desde entonces. Y bueno, como cualquier excusa es buena para dejar de recoger, la copio aquí:

La princesita está triste… la princesita está más triste que nunca. Pasó toda su vida tratando de escapar de su palacio de mármol y cuando por fin lo consiguió acabó encapsulada en fibra de vidrio.

No sé a qué vienen las princesas y los palacios cuando aquí la única princesa que queda es la de la etiqueta de mis bragas. Bah, qué se le va a hacer si ya no quedan zapatitos de cristal de repuesto y las carrozas de calabaza fueron descatalogadas. Habrá que aprender a ir andando de una vez, esquivando piedrecitas y chicles, saltando con brío charcos de sangre azul. Qué pena.

¿De qué vale lamentarse ahora cuando las peinetas de oro ya han sido usadas como pinzas para la ropa? ¿A quién se le iba a ocurrir protestar a estas alturas? El puente levadizo ha subido y las puertas de una vida anterior se han cerrado, ¿para siempre? Eso parece, nadie es capaz de trepar tan alto por aquí.

Vivamos en primera persona. Las letras me marean, no sé ni lo que he escrito. Se me cae el bolígrafo. ¿Cuántas horas van ya? Unas 20. Veinte horas a base de agua e infusiones y lo peor es la nube de humo que parece haber dentro de mi cabeza. Parece haberse instalado bien, ya no me deja ni dormir. M, seguro que tú sabes cómo echarla. Se te dan bien esas cosas. ¿Con zumo de limón? Estoy desvariando un poco, hoy me odio incluso más que ayer. ¿Qué hago? Dime sólo el siguiente paso que tengo que dar, igual luego puedo seguir sola. Estoy en un estúpido laberinto. En menos de 6 meses me he cargado a todas las princesas. Igual rebuscando aparece alguna un poco maltrecha.

Anda M, dibújame un besito de papel, haz algo para que reaccione. A veces no entiendo por qué trato de alejarme de ti, igual me da vergüenza que te des cuenta de lo vacía que estoy.

Tokio Blues. Norwegian Wood

Tokio Blues

  • Haruki Murakami
  • Tusquets Editores
  • ISBN: 8483835045
  • 384 Páginas

Bueno

Hace ya tiempo que no escribo nada sobre ningún libro, lo cual no quiere decir que no haya leido ninguno desde la última vez, sino que soy demasiado vaga para hacer esto con todos los libros que leo por mucho que me lo proponga.

Es la primera vez que me leo un libro escrito por un japonés y lo cierto es que me ha parecido un libro un poco rarito. No raro al estilo de La trilogía de Nueva York de Paul Auster si no raro en plan asiático. No soy capaz de decir si me ha parecido bueno o no, al principio los diálogos me resultaban flojos, irreales e ilógicos pero luego no sé si mejoraban o si simplemente me acostumbraba. Necesitaría alguien con un buen criterio para decidirlo, como por ejemplo mi amiga Paula.

La historia trata sobre un tío, Toru Watanabe, que se va a vivir a una residencia de estudiantes en Tokio al empezar en la universidad. Allí en Tokio se reencuentra con Naoko, la novia de su mejor amigo de la adolescencia, Kizuki, que se había suicidado con 17 años. Después de haber estado un año distanciados, inician una relación un tanto extraña allí en Tokio, pero Naoko tiene que ingresar en un centro psiquiátrico debido a que está un tanto ida.

Mientras tanto, Watanabe lleva una vida medio desordenada en la residencia, en la universidad y en la ciudad. Conoce a un chico llamado Nagasawa, que es el típico cínico super inteligente y talentoso y también conoce a Midori, una chica que va a su clase. Había algunos pasajes del libro en los que Midori me recordaba muchísimo a mí misma. Es también un poco rarita y bastante decidida y resuelta. Se forma entonces una especie de triángulo entre Naoko, Watanabe y Midori, en el que todos están confusos y desorientados y a cual más ido. La historia se va desarrollando, los acontecimientos se precipitan y la historia acaba de un modo que me ha parecido previsible.

Como característica a destacar del libro y que creo que es el motivo de que un libro que no es de acción ni de aventuras sea un best seller, las escenas eróticas/pornográficas se suceden una tras otra de forma natural, como quien va a comprar a la panadería, de un modo descriptivo y explícito (me gusta incentivar la afición por los libros entre los lectores de Rosápolis).

En resumen, del libro he extraído dos conclusiones que más o menos todos sabemos:

  • El sexo vende.
  • En Japón, el que más y el que menos tiene 3 o 4 familiares o amigos que se han suicidado así por las buenas.

Sobre los nuevos y pequeños cambios

Bueno, he recopilado nada más 3 o 4 opiniones sobre los cambios que le he hecho al blog y parece que hay aceptación. Ya por fin se ve en Internet Explorer, que era algo que tenía pendiente de arreglar desde hace bastante tiempo. Me han comentado que las letras en Windows se ven regular, como con los bordes borrosos. Lo acabo de confirmar en un monitor de 15”, en uno de 19” se ven correctamente, así que no sé, paso. Usad Linux.

En cuanto a los cambios, voy a poner aquí un pequeño resumen de las cosas que he usado o consultado para hacerlo todo:

  • Para poner la fecha en el pequeño calendario que véis he seguido este tutorial.
  • He instalado el plugin de Gravatar para Wordpress, para que salgan vuestros avatares en los comentarios. Si queréis que sea así, simplemente tenéis que registraros para asociar un avatar a una dirección de e-mail. Si no queréis lo entenderé porque he puesto un dibujo muy mono como avatar por defecto.
  • También he curioseado por la web de Open Source Web Design. De ahí no he usado nada al final pero os la recomiendo.
  • Decidí poner colores grises y rosas en vez de marrones y rosas después de mirar COLOURlovers. Puede parecer una tontería, pero es de bastante ayuda si no se te da demasiado bien combinar colores. Yo creo que sólo lo hago bien cuando se trata de ropa.
  • El icono pequeñito que aprece al lado del autor del post y el que aparece al lado de los comentarios los he cogido del blog de Elaine Marley, que tiene esta licencia Creative Commons
  • El icono del archivo que aparece al lado de las categorías lo he sacado de la galería del Tango Desktop Project. Los iconos no están pensados para la web sino para aplicaciones y eso, pero a mí me ha valido. Tienen la misma licencia Creative Commons que Rosapolis (by-sa).
  • La pequeña sombrita de la caja de búsqueda y de las cajas del formulario para comentar la he sacado del blog de Benko, Demasiada Cafeína (que por cierto os recomiendo encarecidamente). También tiene su licencia CC y blablabla

Creo que no me he dejado nada. Pronto a lo mejor me cambio de servidor a otro en el que algún alma caritativa también me deje tenerlo alojado por la patilla, al igual que ahora hace Gosku (por cierto, ¡gracias!), pero en el que también se pueda alojar el dominio.

Actualizando

Entre hoy y mañana puede que el blog haga cosas raras. Voy a actualizar a la nueva versión de Wordpress y además estoy cambiando unas cuantas cosas. Si se estropea por algo, no temáis, ya vendrá la superoveja al rescate ^^

2 son multitud

Llevo un par de horas ya de vuelta en mi casa, después de un viaje bastante infernal en general y un concierto muy chulo. Ilusos de nosotros, salimos de Sevilla equipados con diversos mapas impresos de la guía Campsa y el GPS del hermano de Jorge. “Todo controlado, no entiendo como tu padre se pierde tanto”, le dije a Jorge. Sin embargo, no tuvimos para nada en cuenta que la probabilidad de que las salidas que tienes que tomar estén cortadas o hayan desaparecido a causa de las obras roza peligrosamente el 1 conforme te acercas a Madrid y sus alrededores. Después de 8 horas metidos en el coche (tendrían que haber sido 6, pero éramos incapaces de encontrar el estadio), 2 horas esperando a que empezasen a tocar y casi 4 horas de concierto, que el GPS te diga “Gire a la derecha” y lo que tú veas a la derecha sea una enorme valla de obras tapando la salida hacia el “hotel”, a las 3:30 de la madrugada, no tiene precio. Esta mañana fue un poco más fácil, después de unas cuantas glorietas de esas tan guays con 5 salidas y ningún cartel en ninguna parte y de que el GPS se apagase, por fin nos pusimos en el buen camino.

El concierto, que era lo importante de todo esto, estuvo muy bien. Por fin he conseguido ver a Calamaro tocar antes de que muera a causa del consumo masivo de drogas. Tocó muchas canciones de El Salmón que ya no recordaba lo mucho que me gustaban y también algunas muy famosas como Flaca o Crímenes Perfectos. Estadio Azteca la cantó junto a Fito, igual que Me arde y A los ojos. De Fito sólo me sabía 3 canciones (de las más famosas, claro), así que sólo pude cantar en esas. Aquí están las fotos que saqué con el móvil (me había llevado la cámara pero me la olvidé en el maletero ¬¬).

Concierto2 son multitud

Concierto2 son multitud

Concierto2 son multitud

Y bueno, a pesar del bonito concierto, ahora mismo estoy muy triste. Mi vida está cambiando a marchas forzadas y siento que dentro de un tiempo voy a ser alguien totalmente diferente, lo sé. Me gustaría poder agarrarme de alguna manera a lo que tengo ahora, pero de una forma u otra siempre se me escapa y ya realmente no tiene demasiado sentido seguir intentándolo.

7/07/07

Hoy es un día así esotérico y cabalístico, por si no os habíais dado cuenta. En breve salgo para Madrid después de no haber dormido demasiado y con bastante tiempo de retraso. Ayer descubrí un nuevo vicio, el Guitar Hero. Tengo que tener el Guitar Hero. Afortunadamente va a salir para Wii. Entre el Ultra Star, el DDR y ahora las guitarritas cada vez veo más factible mi futuro como Rock star.

Mi habitación

Acabo de sacar 4 fotos de mi habitación aquí en Sevilla. He estado viviendo 3 años en este piso y en este cuarto y ahora siento un montón de pena al pensar que me voy. Cuando en febrero vuelva de Austria y pase a visitar a Juanjo habrá otra persona viviendo aquí, durmiendo en mi cama, usando mis muebles… y va a ser muy raro asomarme y no ver mis cosas. Seguramente entraré en estado de shock. En los últimos días Juanjo ha estado buscando compañeros de piso y ya tiene los contratos firmados y todo. Cada vez que lo pienso me pongo muy triste. La gente que vive en pisos de estudiantes suele referirse a su casa como la casa donde viven sus padres, en su pueblo, pero yo siempre que decía “mi casa” lo hacía refiriéndome a este piso.

Como pronto tendré que recoger todas mis cosas (de hecho ya he empezado un poco) he hecho las fotos éstas para poder tener un pequeño recuerdo de mi habitación cuando todavía vivía en ella.

Cortinas La foto ésta que se ve tan mal a la derecha es de mi ventana y de las cortinas que hice yo misma al poco de mudarme aquí. Están cosidas por completo con grapas porque no sé coser nada, ni a mano ni con máquina de coser (que no tengo, además). También están mis pósters de Amelie y mi móvil de Harry Potter mangado de un videoclub. Seguramente dejaré las cortinas puestas para quien venga a vivir aquí o se las daré a Juanjo que no tiene cortinas y los vecinos lo ven en la intimidad de su habitación, mientras duerme o mientras hace sus cosas xD. En la ventana hay pegada una radiografía mía, parece que del abdomen, de las múltiples radiografías que tengo debido a mi naturaleza enfermiza. También la dejaré para quien venga.

Mi mesa
En la siguiente foto está mi mesa con mi ordenador, mi TFT, la impresora y esas cosas. Ahí podéis ver también mi monstruo del Spaguetti volador, el póster amarillo propiedad de mi oso Narcolepsia y mi estandarte de Gryffindor (regalo de Jorge). Ah, también está el teléfono de las Bratz con forma de labios de color morado, que es la cosa más antiergonómica jamás diseñada. Después de 15 minutos hablando por él te tienen que reconstruir la oreja por completo, pero es mono (creo que a mi buen amigo Enrique le gustaría).

En la tercera foto están mis estanterías, la blanca es mía y la otra la heredé de Miguel cuando se fue a Madrid. Normalmente la de la derecha estaría hasta arriba de carpetas de apuntes pero ya me las he llevado, igual que los libros. Estoy intentando liar a Juanjo para que me deje poner una de ellas en el pasillo dejando mis cosas colocadas en ella y así no tener que recogerlas. Creo que mientras él está en Londres en julio y yo estoy aquí sola en el piso desperdigaré mis cosas por todas partes para así no tener que mudar nada hasta febrero. Las mudanzas me dan verdadero pánico, me despierto sudando por las noches y eso. En febrero, cuando vuelva de Austria y no tenga donde vivir, me haré fuerte en el salón aprovechando que están ya todas mis cosas aquí e intentaré que no me echen, alargando mi estancia provisional de buscar piso a 4 meses.

Estanterías

En esas dos estanterías están todas mis posesiones chulas (pero faltan todos los libros y muchos cómics), cómics, videojuegos, el mecano, la GameCube, el iBook, regalitos… A mitad de curso estaban muchísimo más llenas, pero me lo he ido llevando todo poco a poco debido a mi psicosis y mi terror por las mudanzas.

Cama
Por último ahí está mi cama y mis armarios. Hace dos años me harté de tener un armario inutilizado por la cama así que le quité las puertas y encajé dentro una mesa de Ikea y puse una tabla azul a modo de cabecera de la cama. Se quedó bastante bien, como puede verse. Encima de esa mesa hay una cama pequeña que es donde duermen mis osos (Narcolepsia y Douglas-Tom), las ovejas (Ovejita, Rusita y Mary) y el mono de Thinkgeek (Timmy). Antes dormían en mi cama, que es bastante grande, pero todo el mundo necesita independencia y madurez. Están bastante apretados en realidad, pero nunca se han quejado. El cojín de tela vaquera que se ve en la cama lo hice yo por accidente. En realidad quería hacerme un bolso pero me salió excesivamente acolchado y grande y con forma de de almohada. Está al revés, por el otro lado tiene cosas cosidas (¡con hilo real!) pero no me apetece repetir la foto. En primer plano aparece Calamaro, al que por cierto voy a ver mañana en Getafe.

Vacaciones y videojuegos

Exactamente hoy he dado fin al que posiblemente haya sido el peor año académicamente hablando de toda la carrera. He tenido bastantes asignaturas feas con trabajos insufribles e interminables que me han quitado horas y horas para luego obtener las peores notas de mi vida como recompensa. Creo que por eso hoy, cuando he entregado el trabajo de Programación Concurrente y Distribuida no he sentido la especie de liberación esa que se siente siempre al terminar, es como si no hubiese cumplido bien con mi trabajo. Pero bueno, quitando eso, los días próximos creo que van a ser bonitos y llenos de actividad. Por primera vez después de 3 años en Ingeniería Informática he conseguido reunir un grupo de amigos con los que pasar tiempo fuera de la Escuela y voy a tener hasta vida social. Con ellos he pasado mi tradicional único día de todo el verano en el que voy a la playa (si fuese más días no podría mantener mi tono de piel blanco-amarillento) y espero poder tener algunas sesiones de pizza & Munchkin.

Principalmente voy a dedicar los próximos días a jugar a videojuegos. Justo antes de que empezase el lío de exámenes y entregas de trabajos me auto-regalé el Final Fantasy III que salió para la DS junto con la guía de Futurepress y desde entonces he jugado apenas 8 horas. Tengo muchas ganas de pasar las horas muertas jugando. Lo cierto es que nunca he jugado ningún Final Fantasy, simplemente porque nunca tuve la Play Station y tampoco me llamaban la atención los emuladores. Me he perdido uno de los mejores juegos de la historia de los videojuegos, el Final Fantasy VII, y con tantos juegos como tengo en cola, veo difícil jugarlo en un futuro próximo. Es una lástima porque cada vez me gustan más los RPG, creo que es mi género favorito. Me encantan los combates por turnos y sobre todo los juegos que traen muchos parámetros que influyen en los personajes y en la forma de mejorarlos. Por ejemplo, el Final Fantasy III trae una especie de sistema de trabajos, en el que puedes elegir y cambiar de trabajo (vienen un montón, todos los típicos como mago blanco, mago negro, guerrero, caballero, monje, bardo… y algunos más rarillos) y tienes además del nivel de toda la vida (el que se aumenta con los puntos de experiencia ganados en los combates) un nivel de trabajo. El nivel y el tipo de trabajo influyen en los valores que puedes alcanzar de fuerza, habilidad, espíritu,… (todas las características del personaje) y también en los tipos de armas y armaduras que puedes llevar y en las magias que puedes usar. Como se maneja a 4 personajes a la vez, hay que elegir estratégicamente el trabajo de cada uno para combinarlos bien y todo eso.

Realmente la historia del Final Fantasy III no me está enganchando nada (me parece muy simple) pero el juego en sí me está gustando más que nada por los trabajos y también por la guía, que es una pasada. Es bastante gorda y muy completa, vienen hasta fórmulas matemáticas para calcular el daño que se inflige en función de un montón de paramétros, para calcular la probabilidad de hacer un ataque crítico… un montón de cosas. Luego además, para aprovechar la conexión wifi de la consola, se pueden enviar cartas a los personajes que vas conociendo y a amigos (con los códigos de amigo) haciendo uso de la “mogured”. Aún no he probado eso, pero lo tengo que hacer con Juanjo que también tiene el juego.

Además del Final Fantasy III tengo el Phoenix Wright 2 desde ayer. Eso y un bote de laca de uñas roja fueron los regalos de Juanjo para mi cumpleaños (que es en agosto, pero la incontinencia regaladora es lo que tiene), todo lo que una chica puede desear. El Phoenix Wright 2 es un juego que me daba bastante miedo empezar a jugar porque el 1 colapsó por completo mi vida. Cuando un día llegué 2 horas tarde a la escuela donde había quedado para un trabajo después de poner absurdas excusas y otro día no entré en clase y todo porque estaba jugando a ese juego y no me podía despegar de la consola me juré a mí misma que no empezaría la segunda parte hasta que no hubiese entregado el último trabajo del curso. Como véis, llega en buena fecha. A partir de hoy me podréis oir gritar “¡Protesto!” y esas cosas mientras se me secan las uñas de los pies, claro. Ahora sólo necesito unos separadores de dedos.

Phoenix Wright y laca de uñas

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