Londres lee Harry Potter
Ya he perdido la cuenta del número de niños, hombres de negocios con traje, veinteañeros, señoras de mediana edad… que van en el metro o en el autobús leyendo el último libro de Harry Potter. Yo personalmente voy por el capítulo 4, aquí no tengo demasiado tiempo para leer.
Esta semana he ido todos los días a clases de inglés en una especie de colegio o academia. Estoy en el nivel FCE, que es como el del examen este famoso, el First Certificate. Me cuesta trabajo porque llevo como 5 años sin estudiar inglés y 2 estudiando alemán en su lugar, con lo cual si sumamos todo lo que se me ha olvidado y todo lo que mezclo con el alemán, mi inglés deja bastante que desear. Lo bueno es que estoy aprendiendo bastante porque me mandan muchos deberes y sorprendentemente estoy siendo muy aplicada.
Las cosas en la casa van bastante bien, la señora india que hace el papel de mi madre de aquí me ha dado unas zapatillas de estar por casa y me deja tocar el piano que hay. Es muy amable conmigo y me pregunta a veces “Are you happy?”. La casa ésta es realmente enorme, tiene 3 pisos con muchas habitaciones. Yo estoy en el segundo y en el de arriba hay otras dos chicas españolas de mi colegio, que se van mañana y en su lugar vienen dos italianas. Las dos españolas son simpáticas, vienen de la Zevilla profunda y no tienen mucho en común conmigo. Una de ellas es DJ y “conoce a DJs azí famozos de aquí de Londres y zube las zeziones de DJ a Internet”. Estos últimos días han pasado tiempo en mi habitación por las noches porque no tienen portátil y en su habitación no se pilla la red wifi del vecino.
Cuando salgo de las clases de inglés intento ver lo que puedo de Londres, el problema es que los museos cierran muy temprano (a las 18:00) y yo termino de comer tras salir de clase a las 13:00. Creo que el British Museum voy a tener que verlo en 3 días, lo cual no importa porque los museos aquí son gratis. Hoy he estado en el mercadillo de Candem Town que es como el paraíso de los góticos. Había montones de zapatillas Converse con dibujos y colores y que no eran muy caras, me habría comprado unas si no fuese por los malditos 15 kilos de peso de Ryanair. Alguno de vosotros, lectores, debería venir a visitarme con una maleta vacía para llevarse mis cosas. Prometo invitaros a un té con pastas.
Estoy poniendo algunas de las fotos que hago en flickr, aquí, por si queréis echar un vistazo. De momento no hay muchas porque me da pereza coger el cable de la cámara. Ya iré poniendo más.















