Cambios de rumbo
El lunes pasado tuve mi primera comida de negocios en un restaurante pijillo de cerca de mi casa. Adopté mi pose de niña buena, tímida y modosita con dos profesores de mi Escuela y mi puede-que-futuro jefe en Bruselas. Me estuvo explicando cuál sería el plan para que trabajara con ellos y en general me gustó bastante. Sería para ir allí en septiembre de 2008 habiendo presentado previamente el proyecto fin de carrera aquí en Sevilla y habiéndolo hecho sobre algún tema de investigación relacionado con el reconocimiento de voz. Además, me exigen obtener la calificación de Matrícula de Honor en el proyecto (el señor de Bruselas usó la expresión “reclutar excelencia” para referirse a su sistema de búsqueda de estudiantes becarios). Según tengo entendido, no es algo descabellado, ya que es un trabajo guiado y controlado por un profesor. Todo esto tiene una serie de consecuencias:
- Tendría que firmar algunos acuerdos de licencias y de confidencialidad con respecto a mi proyecto. No tengo muy claro cuál es el marco legal de los PFC dentro de la Universidad, pero habría que considerar esos temas.
- No tengo que renunciar a mi beca Erasmus a Austria, que es para septiembre de este año. Dentro de un par de semanas calculo que tendré terminado todo el papeleo relacionado con la misma. Igual hasta pongo un post recopilatorio para ayudar a futuros erasmus de mi Escuela. Dependerá de mis niveles de altruismo, vagancia y procastinación.
- Mi director de proyecto sería un profesor del que tengo una opinión muy buena y que me inspira bastante simpatía. Me dio clase de Procesadores de Lenguajes I (a raiz de esa asignatura contactó conmigo para la beca de Bruselas) y me pareció muy ordenado, amable y poco agobiante.
De momento no he tomado una decisión oficial, pero todo apunta a que aprovecharé esta oportunidad. El inconveniente que le veo es que me aleja de mi objetivo inicial de dedicarme a algo relacionado con la Computación Celular con Membranas, que sigue siendo lo que más me gusta y lo que está más relacionado con las matemáticas. Puede que al final me eche atrás y haga otra cosa como proyecto, quién sabe. Mi tutor como alumna interna también me ofreció un trabajo para el año que viene relacionado con las células y aplicado a comunicaciones móviles (o algo así, me lo dijo en un pasillo de forma bastante apresurada) pero aquí en Sevilla y realmente necesito un cambio de aires, por lo que lo rechacé. De todas formas, en ese campo no creo que me falten opciones, puesto que hay muy poca gente interesada en esos temas (a los de mates no les interesa lo suficiente la informática y a los de informática no les interesan lo suficiente las mates) y yo ya parto con un pequeño enchufe. También creo que lo de Bruselas me puede abrir más caminos.
Alejándome ya de estas reflexiones profesionales y académicas, el día 7 de julio voy al concierto de Calamaro + Fito y Fitipaldis en Getafe (Madrid). La entrada ha sido mi regalo de cumpleaños a Jorge (¡felicidades!). Gracias a las malditas casualidades de la vida, una personita a la que estoy deseando ver desde hace tiempo y cuya localización actual es precisamente Getafe, estará ese día volando muy lejos a un sitio poco seguro y nada recomendable. Allí en el concierto estaré también con Gosku. Creo que va a estar bien, además, lo van a grabar y todo, para editar luego un CD o un DVD. Intentaré gritar mucho.





