Violencia audiovisual
He decidido hablar un poco de algo que me pasa, más que nada porque últimamente pienso en ello más de lo habitual y porque además, gracias a las bondades de Internet, esto podría llegar a los ojos de alguien a quien le pase lo mismo que a mí y que me otorgase el honor de conocerle. Soy consciente de que sólo me leen mis amigos/conocidos (que probablemente ya sepan de qué va esto) y de que la página sigue sin funcionar en Internet Explorer, pero de ilusión también se vive. También lo hago para poder enviar aquí a la gente a la que tengo que explicar lo que me pasa una y otra vez, es demasiado pesado repetir las mismas cosas.
En fin, vayamos al grano. No soporto la violencia ni la maldad en ningún formato audiovisual, ya sea en directo, en la radio (en este caso sólo audio), en la tele o en la gran pantalla. La soporto en dosis moderadas en los libros y porque con los libros quien pone las imágenes soy yo y porque soy mucho más consciente de que es todo ficción. Tampoco leo los periódicos, huyo de los tíos del 20 minutos o del Qué cada mañana cuando llego a la Escuela y según quien esté, a veces huir es toda una hazaña agotadora. Ahora no viene al caso, pero me gustaría saber dónde entrenan a esa gente.
Cuando digo que no soporto escenas violentas o de maldad no me refiero a explosiones, catástrofes naturales donde mueren seres humanos o accidentes de tráfico, por poner un ejemplo. Es un poco complicado de explicar, así que pondré el ejemplo que pongo siempre de película que vi accidentalmente porque escapó a mi comité de censura privado y cuyas escenas me impidieron dormir esa noche y se quedaron grabadas para siempre en mi mente: La Milla Verde. Hay dos cosas que recuerdo casi a diario desde hace un montón de tiempo; una es mi abuela, que murió hace 5 años, y la otra es esa película, que vi hace unos 6 años. Con esto os podéis hacer una idea de lo que me afectan esas cosas.
No puedo ver actos de maldad, dirigidos a dañar a alguien de la forma que sea, perpetrados por seres humanos (o por animales o cosas humanizados, que El Rey León tampoco me gusta nada, por la parte en la que muere el padre de Simba a causa del malo malísimo de la peli que además es su hermano). Cuando digo que no puedo soportarlo no estoy exagerando nada, si veo como personas juegan con el sufrimiento ajeno y manejan la vida a su antojo, de forma fría y calculada, siento grandes deseos de morir. No es ver sangre o ver una peli mala de acción o jugar al Unreal o que dos tíos se den de hostias por una chica. A ver, no me gusta demasiado ver sangre, me da asco, pero es otro tema distinto y son otros motivos. Tampoco veo pelis de terror porque me dan mucho miedo, pero siguen siendo otras las razones.
Otro ejemplo para ilustrar perfectamente de qué se trata es El Efecto Mariposa. Si la habéis visto, acordáos del vecino pederasta y de su hijo, sobre todo de su hijo. De su hijo y de la escena con el perro (escena que yo no llegué a ver pero que me imagino también bastante a menudo). A eso me refiero, ni más ni menos. Esa peli empecé a verla con Jorge, porque él aún no entendía muy bien qué cosas podía ver yo y qué cosas no, y la tuvimos que quitar a la mitad antes de que me diese algún tipo de ataque. También si habéis visto Requiem por un sueño lo podréis comprender, yo no la he visto porque Jorge dice que si la viese me suicidaría. Es la película que tengo más prohibida de todas.
Por los mismos motivos tampoco veo nunca las noticias. No las escucho en la radio ni las leo en los periódicos o Internet. Me hizo gracia una vez encontrar un post en el blog de GonzoTBA en el que hablaba de estar un mes entero sin informarse sobre lo que pasa en el mundo en plan experimento. Le hicieron una entrevista en la radio a raiz de ello y todo. Yo llevo así prácticamente 22 años. Cuando me informo de algo es porque no puedo evitarlo, yo no busco las noticias jamás. Odio cuando estoy comiendo en algún sitio y alguien pone el telediario y yo no puedo irme o decir que cambien de canal, cuando el tío del 20 minutos me alcanza y me obliga a coger el periódico y leo los titulares sin poder evitarlo, cuando daba clases de conducir y mi profe llevaba puesta la radio, cuando oigo alguna conversación en el autobús…
Las cosas que pasan por el mundo producen un efecto mucho más devastador en mí porque son cosas que ocurren de verdad. Por lo mismo siempre he odiado la Historia. En el instituto me obligaban a estudiar Historia y aunque mis libros de texto no se recreaban en detalles truculentos, me molestaba bastante enterarme de ciertas cosas que han ocurrido.
Es difícil mantener una burbuja como la que pretendo tener a mi alrededor. A veces hay cosas que se me escapan y se cuelan dentro y entonces lo paso bastante mal. Por supuesto, cuento con ayuda en forma de pequeño comité de censura privado. Lo cierto es que es complicado y para ir sobre seguro, al final lo único que veo en la tele o en el cine son pelis de dibujos, comedias románticas y porno (básicamente cosas donde la gente se quiere).
Las consecuencias prácticas de todo esto no son bonitas. Para empezar, lo de no ver noticias ni aprender sobre la Historia, es más, tratar de olvidar lo que sé sobre ella, me convierte en una persona bastante inculta. Eso me molesta bastante. Si lo unimos a los gustos cinematográficos de los que hago gala, mi imagen ante el mundo es de un ser extremadamente primario y con vida interior nula. Me estoy perdiendo y me voy a perder grandes joyas del cine. Las películas favoritas de mis amigos suelen estar en mi lista de películas censuradas, por algo será. Tampoco puedo participar en las conversaciones sobre las series de moda (Lost, Heroes…) ni sobre la actualidad ni puedo ir al cine con casi nadie. Es más, ni siquiera me puede gustar el cine en sí porque carezco de perspectiva. Casi todas las películas que veo son malísimas, soy consciente de ello. A veces me planteo hacer un esfuerzo, pero no se trata sólo de estar una hora y media sufriendo en el cine. Las escenas y las palabras se quedan grabadas a fuego en mi cerebro y me producen mucha angustia durante mucho tiempo.
Conozco a gente que no soporta la sangre, también a gente que no puede ver pelis de terror pero no sé de nadie a quien le pase lo mismo que a mí. Desde hace un montón de tiempo busco a alguien así pero ni lo he encontrado yo ni he encontrado a nadie que supiese de alguien. Así que si esto llegase a cualquiera con un problema similar estaría bien que se pusiera en contacto conmigo. Podríamos hablar e incluso quedar para ver alguna peli de Disney.
Aclaración:
Soy consciente de que el mundo real no es de color de rosa, mi burbuja no se basa en ignorar los problemas. No vivo en mi mundo privado de fantasía, princesas Disney, flores multicolores y tetas de silicona. Paso gran parte del tiempo pensando en los problemas del mundo y por eso no necesito que me los recuerden constantemente. Una vez leí por ahí, hace un montón de tiempo, que iban a poner por la tele unas imágenes del poblado de los Pitufos destruido por la guerra o en plan campo de refugiados o algo así, para intentar conmover a la gente, usando una especie de símbolo de la infancia. Esto era porque la gente cada vez se mostraba más insensible ante la muerte de sus semejantes debido a que estamos “acostumbrados” a verlo todo el rato en el telediario. Pues vale, es eso, yo no intento ignorar esas cosas en absoluto y obviamente no podría acostumbrarme jamás. No necesito que me recuerden que la gente se muere, lo pienso muy a menudo y es una putada. No sé qué porcentaje de vuestro tiempo y vuestros pensamientos dedicáis a pensar en las guerras, la pobreza, el hambre, etc, aún viendo todas las noticias y leyendo todos los periódicos. Creo que el que yo dedico es lo suficientemente elevado como para que me afecte en mi vida normal, si encima me nutriese de estímulos externos como películas o titulares de la prensa creo que acabaría bastante mal.






